Pues los Pirineos no han limpiado del todo la carrera, pero sí se han cobrado una víctima en la figura de Alberto Contador. Era la peor noticia que se le podía dar a la afición española, pero lo cierto es que desde la doble caída en los primeros días de la prueba ha pesado demasiado. Con tiempo perdido y tras dejarse dos minutos más ayer en Bagneres de Luchon, el madrileño se ha bajado de la bici a mediación del Port del Cantó.

Acaba así para Contador el sueño de alcanzar el tercer Tour de Francia. El último sigue siendo, por tanto, el que se hizo en 2009. Demasiados años. Ahora es tiempo para terminar de recuperar fuerzas e ir pensando en objetivos posteriores. Los JJOO están ahí, a menos de un mes, y la Vuelta a España tampoco es descartable que cuente finalmente con el pinteño en la línea de salida. Veremos qué decide una vez termine la cita de Río.

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Froome ya no da miedo

Y esa es la gran conclusión que se puede sacar de los Pirineos. Que Chris Froome no ha sentenciado todavía el Tour de Francia. Eso, aunque alguno se pueda sorprender, es toda una noticia porque estamos hablando de un corredor que a estas alturas de carrera, en el primer día de descanso, manejaba ya una ventaja cercana a los tres minutos sobre el resto de los mortales. Pero por el momento no es así. De hecho ahora hay 11 corredores en un minuto.

Hoy en Arcalís no sólo se le ha perdido el miedo al británico. También ha habido veces que incluso le han llegado a faltar al respeto. Deportivamente hablando, claro. Corredores como Dan Martin, Romain Bardet, Porte o incluso Bauke Mollema han atacado a Froome cuando ya no tenía ningún compañero y sólo Henao trataba, con las piernas hinchadas, de mantenerse en el grupo por si su jefe precisaba algún tipo de ayuda. Pero no ha podido hacer mucho más.

Precisamente el único que sí ha respetado al bicampeón en todo momento ha sido el máximo aspirante. Nairo Quintana no ha intentado el menor ataque. Movistar metió hasta cuatro corredores en la numerosísima fuga buena que se formó en la Bonaigua. Y es que meter un puerto de salida es siempre un acierto de cara a las escaramuzas tácticas. Pero después, bajo el diluvio que regó –y apedreó a ratos con granizo– a los corredores camino de Arcalís, el colombiano no se movió limitándose a ir únicamente a rueda de su máximo rival. Froome no fue capaz de soltarlo en ningún momento. Razones puede haber muchas. Desde que se haya planificado este Tour de otro modo al saber que el anterior se le hizo un poco largo, hasta que simplemente no tuviese un buen día. O que ya no sea tan superior al resto.

Van Garderen y Aru ceden

La cara feliz de la moneda la puso Tom Dumoulin. En apenas diez meses, el neerlandés ha pasado de ser un buen corredor que apuntaba maneras y prometía en un futuro cercano a convertirse en una gran realidad. Etapas en Vuelta a España, Giro de Italia y Tour de Francia. Se ha currado un palmarés de lujo en menos de un año, y la de hoy la ha ganado a lo grande, saliendo de una fuga de calidad –Pinot, Majka, Rui Costa, Mathias Frank, Dani Navarro, Herrada, entre otros- antes del último puerto y llegando a meta con 38”. Ya sólo le falta la entereza para aguantar las tres semanas, pero es que tiene 26 años. Ya llegará.

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También hubo gente que salió perjudicada –amén de Contador- de la jornada. Tanto Van Garderen como Fabio Aru demostraron estar, al menos por ahora, un par de pasos por debajo del resto. Mientras Richie Porte aguantaba e incluso trataba de mover el árbol, el estadounidense terminó perdiendo terreno. No fue mucho, apenas unos 40 segundos, pero suficiente para que se equilibren las cuentas en BMC. Curiosamente, Tejay sigue un minuto por delante de Porte en la general.

Peor le fue a Aru, que cuando se pusieron las cosas serias se quedó descolgado y se dejó un minuto. Tuvo el apoyo de Nibali que fue con él hasta meta. Pero el sardo todavía no está para pelear por un Tour de Francia. Es cierto que en la general sigue cerca, a 1’23”, pero las sensaciones mostradas no han sido las de un aspirante con cuajo suficiente como para remontar esa distancia a hombres que hoy están más fuertes. Veremos en la tercera semana.

El Tour se toma hoy el primer día de descanso, mirando de reojo hacia la jornada del jueves cuando será el turno del Mont Ventoux. Un verdadero etapón en el que siempre suele caer gente. Algo tendrá esa montaña. Mientras tanto, sólo queda esperar. Pero desde luego la situación es nueva e invita a una pregunta. ¿Qué pasa cuando un líder tan fuerte deja de inspirar temor? Saldremos de dudas.