Cada vez son más las voces que piden a gritos la prohibición del Tramadol por parte de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Si hace ya dos años que el Movimiento Por un Ciclismo Creíble (MPCC) pedía su inclusión en la lista de sustancias prohibidas, no sin el apoyo de otros protagonistas en el plano colectivo e individual, ahora llega el turno de la Fundación de Lucha contra el Dopaje en el Ciclismo (CADF). Y es que su directora, Fracesca Rossi, ha revelado que hasta 1 de cada 20 ciclistas profesionales estaría usando este opiáceo en competición.

A pesar de que no tiene tantos efectos secundarios como otros potentes analgésicos, su ingesta puede causar mareos, somnolencia y náuseas. De igual modo, tampoco se la considera tan adictiva como otros opiáceos, pero también puede causar síntomas de abstinencia en forma de depresiones, insomnio, temblores o cambios de humor.

Los números según Rossi: “Una estadística dice que si el Tramadol fuese prohibido, en el ciclismo habría un total de 675 positivos, lo que equivale a un 5,2 % de las muestras. Es un gran número y creo que hay un claro abuso”.

 

Si se ve desde el punto de vista de la mejora del rendimiento, el Tramadol no aporta beneficios naturales, pero sí permite exprimir más el cuerpo del ciclista enmascarando el dolor causado al realizar grandes esfuerzos, algo que va en contra de la ética antidopaje. Según el exciclista Michael Barry, “el Tramadol te hace sentir eufórico, pero también hace más difícil concentrarse. Mata el dolor de las piernas y con ello puedes apretar mucho realmente“.

Aun con todo, el motivo principal por el que cada vez son más voces las que se alzan en su contra de su uso, es por los efectos de falta de concentración que provoca. No tanto por la mejoría que supone para el corredor que decide tomarlo, sino porque puede ser muy peligroso para el colectivo de ciclistas que corren junto a él. Muchas caídas que se suceden dentro del pelotón podrían explicarse por el uso de Tramadol por parte de algunos ciclistas.

Por el momento el opiáceo se mantiene dentro de la lista de sustancias de seguimiento de cara al año que viene (no prohibida). De todas maneras, gran parte de los equipos y corredores, individualmente, ya han decidido prescindir de su uso. Equipos como el Team Sky, que en el pasado ya fueron acusados de usarlo de forma sistemática, han comunicado que ninguno de sus corredores debe utilizarlo (como mínimo) en competición.