El Team Cult Energy, probablemente uno de los equipos menos conocidos del pelotón continental profesional en nuestras latitudes, ya tiene su estrella. En apenas tres meses, el equipo ha pasado de estar al borde de la desaparición a contar con ese gran nombre que le faltaba para poder aspirar a estar en las grandes carreras con la llegada del sprinter alemán Gerald Ciolek, procedente del MTN-Qhubeka. Ayer lo hizo oficial el equipo a través de Twitter.

Si hay un prototipo de historia truculenta con final feliz, lo cierto es que la de este equipo puede dar perfectamente el perfil. Y es que los problemas económicos habían sido una constante durante toda la temporada, hasta el punto de que la UCI les concedió la licencia en enero, cuando estimó superados los criterios financieros que exige el organismo regulador a los equipos. Dicho de otro modo, no habían podido demostrar hasta bien comenzada la temporada que la estructura iba a ser viable.

Tras meses corriendo por buena parte de Europa, pero sin prácticamente pisar el World Tour –sólo cuatro días en todo el año-, y con muchos nubarrones económicos, el primer paso a la felicidad llegó en agosto desde Alemania. El Team Stölting continental se interesó por la fusión cuando el equipo danés, ya en la recta final de la temporada, estaba a punto de dar la libertad a sus corredores. La propuesta fructificó rápido y antes de que acabara el mes se anunciaba un nuevo equipo que mantendría la categoría. Team Cult Energy-Stölting.

Lo cierto es que, en un contexto en que el ciclismo se había inundado de equipos con nombres de marcas comerciales relacionadas con la bicicleta, la presencia de estas dos empresas totalmente ajenas al ciclismo en lo comercial es un soplo de aire fresco. Cult Energy es una marca danesa de bebidas energéticas, que ha conseguido colocarse como número uno en ventas en su país. Y Stölting tiene la solera de más de un siglo de vida. Empresa alemana de limpieza de cristales –sí, como lo leen- fundada allá por 1899 en Gelsenkirchen, ciudad bastante conocida en el fútbol por ser el hogar del Schalke 04.  Hoy, 116 años después, es un holding de 23 compañías que sigue trabajando el sector de los cristales, trabajando desde edificios públicos hasta aeropuertos o estadios, pero también se curra el ámbito de la seguridad privada. Desde controles de seguridad para aviones hasta detectives.

El caso es que ese negocio les dejó en 2013 unos beneficios netos de 60 millones de euros. Y la promoción a través del ciclismo les va a permitir ser el segundo mejor equipo de Alemania –aunque probablemente la licencia será danesa-  y rivalizar con el Bora-Argon 18, hasta ahora único equipo netamente germano en la segunda división. Pero claro, para eso hay que aumentar y mejorar la plantilla.

Y ahí es donde entra Gerald Ciolek. Porque en el nuevo equipo, a día de hoy sólo hay firmados cuatro corredores de la actual plantilla de Stölting. Por otra parte, los jefes de fila heredados del Cult Energy son ciclistas muy veteranos ya. Gerdemann (33), Fabian Wegmann (35), ambos alemanes, y el también escandinavo Gustav Larsson (35), contrastadísimo rodador y especialista contra el crono, pero lejos ya de sus mejores años. Ciolek tiene 29, aunque también parece ir en trayectoria descendente ya que no gana desde la Vuelta a Andalucía 2014. Hay jóvenes de mucho interés como Mads Pedersen –sólo 19 años-, o el poderosísimo Lennard Kämna, bronce en el mundial sub23 contrarreloj de Richmond, hace ahora un mes.

Para las dos partes, este fichaje no deja de ser un buen matrimonio de conveniencia. El equipo aumenta su plantilla con un refuerzo, para ellos, de lujo. En lo deportivo porque tiene en su salón un Monumento –Milán-Sanremo 2013-, pero también en lo comercial y promocional. Ciolek puede abrirle a la escuadra las puertas de RCS, la empresa italiana organizadora del Giro de Italia. Participar en la ‘Corsa Rosa’ puede ser demasiado, pero RCS también tiene un buen trozo de pastel competitivo con Tirreno, Sanremo, Lombardia y Trentino en Europa, y Tour de Dubai y Abu Dhabi en el pujante mercado del Golfo. Además, colma las expectativas de la parte alemana, pues añaden un ciclista germano de peso a la plantilla.

Y por parte del corredor, sale de un equipo como MTN-Qhubeka que en 2016 será Dimension Data y contará con Mark Cavendish como hombre bala. Ciolek, y cualquiera que tenga dos dedos de frente, sabe en caso de haberse quedado su rol sería trabajar para el británico, aunque siendo realistas sus opciones de seguir eran nimias, ya que Cavendish lleva años rodeado de los mismos lanzadores. Así que llega a un equipo donde será líder y baza en las llegadas masivas, con un calendario que probablemente tendrá presencia en el World Tour pero sobre todo disputará muchas carreras continentales por Europa, donde sí tendrá opciones reales de ganar. La carretera dirá, a la larga, si este matrimonio es duradero o no, pero a priori parece una opción satisfactoria para las dos partes.