El triple campeón del mundo contrarreloj cree que carreras como el Tour podrían ser vulnerables a ataques terroristas después de los trágicos eventos de París.

Michael Rogers explicó al diario australiano The Sydney Morning Herald que los recientes ataques de París podrían “matar” el ciclismo. Según el veterano corredor del Tinkoff-Saxo, la proximidad entre corredores y aficionados deja a los ciclistas vulnerables a algún tipo de ataque por parte del público.

Las tres bombas que fueron detonadas a las puertas del Estadio de Francia dentro del marco de los atentados reivindicados por el Daesh el pasado viernes, donde la Selección Francesa estaba disputando un partido amistoso frente a Alemania, hacen pensar que otros grandes eventos deportivos como el Tour de Francia podrían convertirse en futuros objetivos para los yihadistas. “Es algo que me ronda la cabeza, pruebas como el Tour, un gran evento internacional visto en todo el mundo –expresó su preocupación Rogers–. Muchos corredores piensan en ello porque pasamos al lado de mucha gente a lo largo del recorrido y es bastante fácil para un potencial ataque”.

El australiano también afirma que esta proximidad entre ciclistas y público es una de las cosas que ama de este deporte y que empuja a los deportistas a llegar a sus límites físicos.”Tenemos una vista muy bonita desde el pelotón, donde vemos tantas caras sonrientes, y eso es un gran factor motivador para los corredores también”.

La cantidad de personas y recursos que moviliza el Tour, donde ya ha habido muchos ejemplos de aficionados interfiriendo con los corredores, junto con la enorme cantidad de kilómetros que recorren los ciclistas, en la mayoría de los cuales no hay barrera que separen al público, han creado preocupaciones entre los profesionales. “Imagínese el coste para los organizadores de vallar todo el circuito durante cientos de kilómetros, no creo que sea algo factible”, dijo Rogers. “A ver, a ver, creo que hay que tomárselo con calma y que todos debemos entender que esas posibilidades son muy remotas en el ciclismo y que algo así mataría totalmente este deporte”.

“Espero que las autoridades estén trabajando de fondo para asegurar que el recorrido sea seguro, pero ciertamente se está convirtiendo en un problema, especialmente desde mayo de este año, cuando una carrera en Alemania fuera cancelada después de que las autoridades frustraran un potencial ataque.” La edición 2015 del Frankfurt Grand Prix no pudo celebrarse debido a la detención de un matrimonio que había planeado y estaba preparado para atentar contra la carrera”.