Los genios, simplemente, aparecen. Cuando no se les espera. Y está claro que Mikel Landa está entre ese selecto grupo de elegidos con el talento suficiente para simplemente aparecer. Así lo hizo el martes en la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco que se está celebrando y a la que le queda todavía una buena traca para terminar. El de Murguía regresó a lo grande en la llegada a Garrastatxu y ahora es el líder de la carrera.

Ganó con un ataque desde relativmente lejos. Antes de que empezara el muro final se llevó a Kelderman a su rueda y se plantaron en la subida a Garrastatxu con una ligera ventaja. Como atrás no se movió prácticamente nadie, los dos hicieron camino y el del Sky acabó por llevarse la etapa y colocarse al frente de la clasificación general. Contador salió a última hora y abrió hueco con todos los demás, pero no logró cerrar el que le llevaban. Ayer no tuvo especiales problemas para mantener el maillot, al menos aparentemente.

Precisamente hoy la Vuelta tiene previsto un doble paso por el muro donde Landa se destapó el año pasado antes de ser la sensación del Giro de Italia, y la esperanza española para las grandes vueltas del futuro: la subida a Aia. A sus 26 años el alavés parece haber encontrado por fin el golpe de pedal en su nuevo camino a la ‘Corsa Rosa’.

Invierno sembrado de dudas

Lo cierto es que el invierno no ha sido en absoluto bueno para Landa ni para su entorno. De hecho, las grandes noticias en torno al escalador vasco tenían más que ver con sus ausencias que con sus avances. Con el Giro de Italia como gran objetivo del año, y como motivo principal por el que se decidió para firmar con Sky –le prometían ser el jefe de filas en la ronda transalpina-, tenía previsto debutar en la Volta a la Comunitat Valenciana.

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Pero sin un motivo aparente, el equipo británico cambiaba su alineación para la reaparecida carrera levantina y trasladaba su debut a una Vuelta a Andalucía con un recorrido que le podría servir de test. Una semana antes de empezar la Ruta del Sol, tanto el equipo como el propio corredor anunciaban que por motivos de salud tampoco estaría presente. La siguiente estación era Tirreno.

Sin embargo, aunque el ciclista confirmaba estar ya entrenando bien a primeros de marzo, pospusieron finalmente su estreno competitivo hasta finales del mes pasado: la Settimana Coppi&Bartali fue su primera carrera que acabó cerca de los mejores pero sin opciones reales de disputarla. Después, en el GP Miguel Indurain, se bajó de la bici. Sin embargo, en esta Vuelta al País Vasco ha vuelto a ser el corredor agresivo que deslumbró el año pasado.

“Sé que lo voy a pagar”

La principal ‘sombra’ de Landa es que, a día de hoy, apenas acumula ocho días de competición en sus piernas. No tiene ni de lejos la ‘chispa’ de Contador, por ejemplo, que ya suma 20. Ayer mismo  el madrileño se soldó con facilidad a la rueda de Thibaut Pinot en un ataque del francés. Landa tardó un poco más pero acabó dándoles caza, ayudado por un fortísimo Sergio Henao. El colombiano está haciendo un principio de temporada colosal, y siempre supeditado a algún líder de su equipo.

El propio Landa explicó tras la etapa de ayer que mantener el maillot hasta el final no va a ser ni mucho menos tarea fácil: “Va a ser un trabajo duro mantener el maillot. Creo que voy a pagarlo en los últimos días, pero trataré de aferrarme a él”. Veremos qué ocurre hoy en esas dos subidas a Aia y sobre todo mañana en Arrate. Porque la crono de Eibar será tan dura que con estas distancias actuales no se puede estar tranquilo.

Sea como fuere, lo importante de esto es que Mikel Landa parece haber llegado justo a tiempo para que su equipo, lleno de corredores de primer nivel, le respete el sitio de jefe de filas para el próximo Giro de Italia. El año pasado fue el mejor escalador de la carrera, y sólo su mala contrarreloj y la disciplina de equipo que lo supeditó a Fabio Aru lo privaron de poner en serios problemas a Contador. Veremos si este es el año. Lo que está claro es que España busca con ansia al relevo del madrileño, y de momento todas las miradas se centran en Landa. Sólo con el tiempo lo sabremos.