El ciclismo es para listos. No siempre gana el más fuerte, aunque tal vez en este caso sí. Y sin los tres integrantes del podio del Tour presentes, en la Clásica de San Sebastián volvió a ganar uno de esos que estuvo peleando por la general hasta el último tramo, pero finalmente acabó perdiendo toda opción en la tercera semana. Bauke Mollema se adjudicó su primera ‘Txapela’ y se reivindica con una gran victoria World Tour sólo una semana después de bajarse, forzosamente, del podio de la mejor carrera del mundo.

Y además lo hizo en condiciones. Como hay que hacerlo. Saliendo desde atrás, tomando la responsabilidad para neutralizar los ataques que habían realizado en la subida final a Murgil, cuya cima se corona a sólo ocho kilómetros de la capital gipuzkoana y son los últimos metros ascendentes de la carrera. Ante las dudas de sus acompañantes, Mollema tomó la responsabilidad y salió en busca de Adam Yates y Joaquim Rodríguez, que atacaron unos metros antes.

Después, hizo la jugada que debería enseñarse en todas las escuelas ciclistas. Grupo de cuatro de mucha calidad, eres a priori el más lento en una llegada conjunta… pues a romperla. Se lanzó cuesta abajo y atrás hubo momentos de dudas. Suficiente para que Mollema cogiese cinco o seis segundos. Ni Valverde, ni Gallopin ni ‘Purito’ iba a llevar a los demás hasta el bueno de Bauke, que obtuvo así su primera clásica World Tour.

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Todo en orden para Río

Tampoco es que Mollema sea nuevo en estas lides. Ya fue segundo de la Klasikoa en 2014, año en que por cierto le ganó Valverde. El murciano demuestra que todo está en orden de cara a los JJOO de Río que se disputarán dentro de una semana. Sin grandes alardes pero sin ceder por fuerzas frente a ninguno de sus rivales, Valverde terminó tercero pero lució una buena condición física. Tony Gallopin acabó venciéndole en el sprint por la segunda plaza, con ‘Purito’ cuarto a unos segundos.

El catalán, que se ha despedido de la afición vasca en la entrada a meta –diciendo adiós con la mano incluso- también ha refrendado la buena condición física que tenía en el Tour. Tampoco es que en la ronda francesa haya aparecido mucho más allá de la última etapa del Jeux Plane, pero eso le valió un séptimo puesto final y en Murgil ha seleccionado por completo la carrera. Cuando atacó Yates, Joaquim salió con facilidad, se puso delante y acabó por soltar al joven británico. Hasta que Mollema lo cogió desde atrás.

Así que las sensaciones de cara a la cita de Río de Janeiro por parte de las dos bazas españolas han sido buenas. Cierto que la carrera será más complicada, porque no habrá elementos de control como Movistar, que cada vez que se iba un corte medianamente numeroso entraba a bloque para echarlo abajo. Hasta la subida final, en que no hubo nadie salvo un sufridor Ion Izagirre que trataba de agarrarse al grupo de elegidos.

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¿Final premonitorio?

El caso es que el desarrollo final de la carrera bien podría producirse precisamente en Río. Imaginen un escenario parecido, pero con Rodríguez y Valverde vistiendo los mismos colores. ‘Purito’ ha hecho hoy la selección definitiva de la carrera, reduciendo a cuatro el número de corredores con posibilidad de ganar. Y dos de ellos eran españoles. Como en aquel Mundial de Florencia.

También como aquella vez, no ha ganado ninguno de los dos españoles. En Río habrá otros rivales como Nibali o el propio Froome, y menos corredores por equipo lo que hará la carrera más difícil de manejar. Pero no es nada descabellado pensar que ‘Purito’ y Valverde puedan estar en esa selección final donde se jueguen las medallas. Lo importante, llegado el caso, será que consigan resolver para poder colgarse los metales y no ver en primera fila cómo se los cuelgan otros. Saldremos de dudas en una semana.