En Australia descubrimos que el ciclismo español tiene futuro y una parte del mismo se llama Juanjo Lobato (1988, Trebujena – Cádiz). El velocista de Movistar Team acumula esta temporada tres victorias: una en el Tour Down Under, dos en la Vuelta a Andalucía, todas alcanzadas mediante exhibiciones, esprines potentísimos y rebosantes de confianza en sus posibilidades sin importar el rival.

No obstante los éxitos, Lobato no se durmió en los laureles y siempre dejó claro el objetivo que tenía entre ceja y ceja: Milán – San Remo. La pasada temporada, su debut en la Classicissima, acabó cuarto, a la orilla del podio, dudando incluso de si “podría haber hecho algo más” pero seguro de sus opciones de “disputar esta carrera en el futuro”.

El futuro llega este domingo. Según ha contado en una interesante entrevista con Biciciclismo, su preparación para el reto ha sido impresionante: tras la Vuelta a Andalucía, “la primera semana fue de descanso y las dos siguientes han sido de entrenar, sobre todo tras moto, mezclando entrenamientos de fondo y de fuerza y con días de recuperación”. El último gran esfuerzo fueron 285 kilómetros en seis horas y media, superando ampliamente los 40 por hora. Ha reconocido los 140 últimos kilómetros de recorrido y llega “un poco mejor que el año pasado” y con “dos kilos y medio menos” de peso.

Con objeto de favorecer a su joya trebujenera, Movistar Team ha dispuesto una alineación potentísima para Milán – San Remo, con Alejandro Valverde como gran apoyo. Será la quinta vez que el murciano compita en la Classicissima, la primera desde 2006 (fue 24º). Junto a ellos defenderán los intereses telefónicos Jasha Sütterlin, Alex Dowsett, Adriano Malori, Ion Izagirre, José Joaquín Rojas y Giovanni Visconti.

Lobato tendrá un aperitivo para testar sus piernas hoy mismo en el Gran Premio Nobili Rubinetterie, una semiclásica italiana predominantemente llana en la cual terminó 4º el año pasado. El domingo vendrá la carrera de sus sueños, en la cual afirma que se conformaría con “un podio”. “A día de hoy, como no tengo un podio en ningún Monumento, claro que sí”. Aun queriendo ser prudente, suena osado… y a su alcance.