Si había dudas sobre el estado físico de Nairo Quintana, el propio corredor se ha encargado de disiparlas siendo –como por otra parte se esperaba- el capo incuestionable de la carrera. Es verdad que el nivel de los rivales no era ni por asomo el que se encontrará dentro de un par de semanas en Mont Saint Michel, pero el colombiano ha sido infinitamente superior y ha dominado la carrera de principio a fin.

Si ya en la primera etapa probó sensaciones con una fuga de 150 kilómetros, ayer ganando la contrarreloj dejaba claro que está preparado para su gran desafío del año: terminar en París vestido con el maillot amarillo. No es que hubiera grandes especialistas de la lucha individual en la cita, pero sacó seis segundos a un hombre que suele defenderse enormemente bien en ese terreno como Sylvain Chavanel.

Y hoy ha terminado de refrendar que se encuentra muy por encima de sus rivales. En la subida a Val D’Azur no se movió nadie con el ritmo impuesto por Movistar para el colombiano. Una etapa durísima con el Tourmalet como plato principal a mitad de recorrido. Pero es que su dominio fue tan abrumador que se permitió el lujo de darle la victoria de etapa a un compañero mientras hacía de Cid Campeador.

Marc Soler se estrena

Y ese compañero no fue otro que el catalán Marc Soler, que consiguió su primera victoria como profesional. Uno de nuestros talentos de futuro, nacido en 1993, y que en la temporada de su paso al máximo nivel ya ha conseguido estrenarse. Lo hizo, por cierto, a lo grande. Con un señor etapón de principio a fin en el que se metió en la fuga del día pero en el que, además, fue capaz de aguantar en el grupo de los favoritos siendo el último hombre que le quedaba a Quintana.

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Cuando todo el mundo esperaba el arranque letal del colombiano, Nairo no atacó sino que dejó que lo hiciese el propio Soler, mientras él se quedaba como contención de los rivales. Para esas alturas de etapa, ‘rivales’ allí había bastante pocos: quedaban Voeckler, Hugh Carthy y Nicolas Edet. Luego llegó Pardilla. Así que Soler hizo terreno hasta la meta. El único que intentó contrarrestar su movimiento fue Carthy, pero tampoco le valió. El jovencísimo británico del 95 recortó algo de terreno, pero insuficiente para quitar a Marc una victoria merecida de principio a fin. En la meta, Nairo acabó sobrepasando a Carthy para bonificar y terminar de apuntalar una general que ya tiene en el bolsillo.

Dominio español

Es la Route du Sud, pero si nos dicen que estamos en la Vuelta a Asturias o Castilla y León cualquiera podría creérselo. Porque el dominio de los equipos españoles ha sido casi absoluto, aunque la victoria haya recaído precisamente en un ciclista colombiano. Que, por otra parte, era el mejor de los que venían a esta prueba.

De hecho, sólo dos de los diez primeros corredores de la etapa de hoy no tienen nada que ver con el ciclismo patrio: Thomas Voeckler y Nicolas Edet. El resto, o bien son españoles o militan en equipos de nuestro país. Empezando por el ganador Soler, Nairo o el propio Carthy, extranjeros pero que defienden los colores de Movistar y Caja Rural, y continuando con los que cerraron la lista de puestos de honor: Mikel Bizkarra, Luis Ángel Maté y David Arroyo.

La carrera termina mañana y entraremos en ese ‘impasse’ de dos semanas en las que la competición deja paso a las convocatorias, viajes y cruce de declaraciones previas al Tour de Francia, con los Campeonatos Nacionales de por medio. Una cita, la de Cocentaina, que este año reúne la mejor participación posible en nuestro país con todos los grandes nombres.