Pues si acaso había alguna duda, ya han quedado disipadas. El Tour tiene un dueño claro, ahora también por distancias en la general, y ese es Chris Froome. El británico ha dado hoy un gran paso adelante para ganar su tercer Tour en la llegada a Finhaut-Emosson, primera de las cuatro entregas alpinas que suponen la traca final en esta carrera, y que ha ganado desde la fuga Ilnur Zakarin. Froome ha vuelto a mostrarse intratable y lo ha hecho ejerciendo un gran dominio aunque, una vez más, sin ataques fulminantes.

Pero el caso es que Froome ha estado en todo momento donde debía, arropado por un equipo potentísimo en el que han destacado sobremanera Mikel Nieve y Wout Poels. El neerlandés se ha permitido incluso el lujo de acercar a su jefe de filas hasta Richie Porte, el hombre que había atacado a 1.500 metros de la meta para romper un grupo de favoritos que no terminaba de fracturarse porque entre los favoritos seguía la tónica de las dos semanas anteriores: no había ataques.

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Nairo despide el sueño amarillo

A veces, simplemente, no hay piernas. Y eso es lo que le pasa a Nairo Quintana en este Tour de Francia. Ya le ocurrió el día del Ventoux, cuando tuvo que ceder ante el empuje de varios corredores más fuertes que él, y le ha vuelto a ocurrir hoy mismo. El colombiano simplemente no está al nivel del año pasado y eso en esta carrera no se puede suplir con nada. Incluso en una edición de pocos ataques, cuando las cosas se ponen serias no puede contrarrestar movimientos.

El único gran intento que hubo en toda la subida a Finhaut fue el de Richie Porte, aunque antes había probado Dan Martin. Pero el australiano del BMC fue mucho más fuerte. Nairo, que entonces estaba a rueda de Froome, hizo el ademán de salir a por él y por un momento pareció que lo lograría… pero terminó sentándose de nuevo y volviendo a su lugar. Detrás del maillot amarillo. Cuando Froome aceleró salió detrás durante un tiempo pero terminó por quedarse cortado. Golpe prácticamente definitivo a sus intenciones de ganar el Tour.

Aún fue peor cuando el grupo formado por Yates, Aru –que trató de hacer bueno el trabajo de su equipo, especialmente Nibali, en Forclaz-, Meintjes y Bardet acabó dándole alcance. Y la puntilla la puso el último arreón del jovencísimo británico Adam Yates, que en su primera gran vuelta está tercero y se ha arrimado peligrosamente a Bauke Mollema. Quintana ni siquiera pudo seguir ese tirón. Ahora Movistar debe decidir si sigue tratando de buscar el podio con el colombiano o, por el contrario, libera a Valverde y buscan una victoria de etapa. Veremos.

La suerte de Porte

Tanto aquí en Finhaut-Emosson como en el reducido Ventoux se ha visto que el más fuerte en la montaña es Richie Porte. Entre los aspirantes, claro. Froome sigue sin mostrarse infinitamente superior, pero tampoco se le ha obligado a ello. Hoy, a base de controlar la carrera ha aumentado su ventaja sobre segundo y tercero y ningún outsider está más cerca de él. Le va mejor que bien así.

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Pero el ‘aussie’ de BMC sí lo está poniendo todo para recortar terreno sobre quienes le sacan ventaja en el camino al podio. Un cajón que tiene ahora justo a 1’34”. No está tan lejos, porque esto es el Tour y las distancias caen rápido. Que se lo digan si no a su compañero Van Garderen, que se ha dejado 18 minutos con el resto de favoritos. El caso es que cada año hay un corredor que muestra piernas para pelear la victoria pero le falla el factor suerte, y esta vez le ha tocado a Porte. Perdió 1’45” en la segunda etapa por un pinchazo inoportuno, y en la contrarreloj acusó las secuelas del fuerte golpe contra la moto en el Ventoux, un día antes. En la montaña ha sido el que más ha hecho por derrotar a Froome, aun sin conseguirlo.

Quedan sólo tres días. La crono de mañana y las dos últimas etapas de montaña para el viernes y sábado. Froome ha metido 39” a un Mollema que vuelve a acusar la última semana como ya hiciera en 2014, Yates es tercero a 2’53” y Nairo sigue cerca del podio, pero Porte viene por detrás a sólo 1’ y con más piernas. Salvo que le ocurra algo malo a Froome, la pelea está en el segundo puesto del cajón.