Y eso que no estaba pasando nada. La etapa, diseñada para terminar de dejar el Giro hecho unos zorros, parecía más bien una especie  de pacto entre caballeros que  estaban dejando pasar los kilómetros, con una fuga numerosa de calidad, con algunos componentes tácticos, que habían llegado a coger casi 11 minutos de renta sobre un pelotón que se tomaba las cosas con mucha calma.

Hasta que al final, en el Colle della Lombarda por el que se entraba a Italia y cuya cima se hollaba a 2315 metros, apareció el de siempre. Él nunca falla. No ha habido carrera en la que, con más o menos éxito, haya jugado a ganador e intentado llevarse la victoria. Y eso le da, aún, más gloria a todo lo que hace y le hace ganarse a los aficionados. Vincenzo Nibali ha ganado el Giro por derecho. Como lo hacen los grandes campeones. Ya son cuatro ‘grandes’ en el salón de su casa, y no hay una sola que no haya merecido.

“Ha sido una jornada fantástica y debo dar las gracias, especialmente hoy, al equipo que ha estado increíble. Antes que compañeros somos grandes amigos. Kangert hizo un gran trabajo entrando en la fuga del día, y en la Lombarda Scarponi puso un gran ritmo para romper la carrera”, dijo justo tras la etapa con una sonrisa en la cara y el punto de emoción del que está cerca de romper a llorar.

Pero lo que más define a Nibali es la valentía. Y él mismo lo dijo en la entrevista post-etapa: “Tras lo de ayer, estaba muy confiado. Pero, como siempre, lo más importante es que no tuve miedo a ganar ni miedo a perder”. Eso es lo que le caracteriza y lo hace diferente a cualquier otro en un ciclismo moderno donde cada vez se valoran más los números y menos las intenciones.

Un Valverde de leyenda

Está claro que lo de Nibali tuvo otro nivel. Pero, un poco más atrás, Alejandro Valverde hizo otro memorable etapón que le permitió meterse en el podio del Giro de Italia. Cuando el ‘Tiburón’ lanzó el primer ataque en el Colle della Lombarda, Chaves salió aparentemente fácil a su rueda. Y Valverde, detrás. Kruijswijk pareció que llegaría a ritmo, pero de pronto la pequeña distancia que le llevaba el trío de delante dejó de menguar.

http://www.arueda.com/nibali-alcanza-la-gloria-y-valverde-el-podio-en-vinadio/

Después, el ‘Squalo’ soltó a Chaves y Valverde se quedó a rueda del colombiano. Nibali se fue hacia adelante en busca de su segundo Giro de Italia. Imparable. Por detrás, Urán dejaba a Kruijswijk y eso era mala señal para el neerlandés, que de no haber sido por el tortazo de ayer igual estaría hoy celebrando el Giro. O no. Nunca lo sabremos.

Lo que sí es cierto es que, a base de casta, Valverde siguió persiguiendo de cerca a Nibali, terminando por soltar a Chaves. Tras un descenso que casi nos vuelca el corazón a todos, el murciano tuvo siempre referencia visual de su rival mientras los otros dos contendientes en la lucha por el podio perdían tiempo. Son jóvenes y tendrán más ocasiones. Chaves se tuvo que conformar con la segunda plaza en la general, y de haber tenido dos kilómetros más hasta la pudo perder porque Alejandro se le quedó a 25 segundos. “Lo intenté y estoy contento. Tras 80 horas y 3.000 kilómetros no hay excusas… ni piernas. Pero esto es el principio y lo mejor está por llegar”. Así de feliz estaba ‘Chavito’, que contagia de optimismo a cualquiera cuando se le escucha.

El caso es que Valverde, con 97 victorias en su carrera, se convierte ahora en el cuarto ciclista español de la historia que pisa el ‘cajón’ de las tres grandes. Miguel Indurain, Alberto Contador y Joaquim Rodríguez fueron sus predecesores. Sin ser un ciclista apto para puertos tan largos, a base de experiencia, de limar defectos y de aguantar todo lo aguantable y más, ha sido capaz de lograr altísimas cotas. A sus 36 años no sabemos cuánta cuerda le quedará, pero sí que jamás ha dejado de ser competitivo. Y con la etapa que ganó, ya suma también en las tres vueltas.

Por cierto, ganó Täaramae

Con el pedazo de victoria que se ‘marcó’ Taaramae, lo que venía por detrás le ha quitado casi toda la relevancia a su sensacional etapa. Sufrió en La Bonette –donde la fuga sí se estaba dando candela de lo lindo-, sufrió más aún en la Lombarda y, cuando vio que había un parón que le permitió llegar de nuevo al grupo cabecero, pasó como una exhalación por su vera. Y hasta meta. El estonio prometía ser hombre de generales, pero al final se está labrando un gran palmarés como cazador de etapas.

Detrás llegó Darwin Atapuma, otra vez segundo y al que quizás le faltó ambición para seguir al estonio estando más fuerte. Ambición, y un kilómetro más en el repecho de Sant’Anna de Vinadio. Porque Täaramae estaba tan al límite que el colombiano se le acercaba a pasos agigantados.

sant'anna-vinadio-vincenzo-nibali-alejandro-valverde-esteban-chaves-rein-taaramae-mikel-nieve

Un poco más atrás aparecía por meta, feliz, Mikel Nieve. Tras ver ayer que quitarle la ‘maglia azzura’ de la Montaña a Damiano Cunego no era ni mucho menos imposible, el vasco del Sky se puso a ello esta mañana desde la salida. Con el Col de Vars ‘de pito’, en la fuga no iba a estar quien quisiera, sino quien pudiera. Él pudo. Y en la Bonette mantuvo el paso en solitario para pasar la cima por delante. Luego lo pagó, pero como él mismo dijo, “ya podía estar contento con el objetivo logrado”. Etapa y la Montaña, nada mal para un Sky que pretendía ganar el Giro con Mikel Landa pero, tras su marcha, ha sabido rentabilizar la falta de un líder dando libertad a otros hombres fuertes.

Y colorín, colorado, el Giro casi se ha acabado. Mañana tendrá lugar la etapa final hacia Turín. Nibali volverá a ser coronado rey, Chaves se sube a su primer podio y Valverde logra uno más, que no sabemos si será el último. Kruijswijk tendrá que esperar y Jungels será el maillot blanco de los jóvenes. Mirando al frente llega junio y, a su cola, traerá arrastrado el Tour de Francia. La carrera de las carreras, sí, pero mucho más encorsetada que un Giro que ha dado para todo y que no vamos a olvidar en bastante tiempo.