Protone es el cuarto casco que KASK desarrolla en colaboración con el Team Sky, y sigue la línea del Mojito, del Bambino y del Infinity. Su lanzamiento marca una nueva era de colaboración aún más estrecha entre KASK y el equipo británico. El Protone nace del mismo concepto que el Bambino, con un perfil redondeado sin bordes afilados ni ángulos que aseguran un flujo de aire limpio alrededor del casco. También tiene en cuenta la postura del ciclista y su comportamiento durante el pedaleo, permitiendo al ciclista colocar las gafas (en la parte posterior). El peso anunciado de este nuevo casco es de 210 gramos. En el interior, se utiliza un acolchado interior de dos capas: una capa 3D Dry con orificios de ventilación y que según la marca “reducen en un 70% el contacto con la cabeza”, y una segunda capa fabricada en Coolmax y tratada mediante el proceso antimicrobiano Sanitized. El acolchado interior es fácilmente extraíble para el lavado.

Su sistema de ajuste Octo Fit, ergonómico y ligero, cuenta con unas almohadillas en la parte occipital que proporcionan un ajuste perfecto y cómodo. Este ajuste oscila libremente 180º con el obejtivo de que se ajuste a cualquier tipo de cabeza. En su fabricación se ha seguido utilizando la tecnología Multi In-Moulding (MIT) que fusiona la carcasa interior de poliestireno con la cubierta exterior de policarbonato. Este sistema proporciona una mayor seguridad e incrementa la protección, ofreciendo una mayor capacidad para absorber los impactos y una gran solidez. La zona superior está reforzada con una subestructura interna que aumenta la protección en caso de accidente y mantiene la integridad del casco después de un impacto. El KASK Protone sale a la venta este mes por 234,95 €, en dos tallas –M (45-58) y L (59-62)– y en tres colores disponibles. Más información sobre la marca en la web oficial: www.kask.it