| La hora de los ciclistas |
|
|
| Por David Suárez | |
| jueves, 27 de marzo de 2008 | |
|
Hace unos días conocimos el esperpéntico episodio que vivió el ciclista belga Kevin Van Impe.
David Suárez (Barcelona, 1974), periodista con una dilatada experiencia como director de prensa ciclista, es director y responsable de contenidos de Arueda.com.
Durante el funeral de su hijo recién nacido, Van Impe recibió la visita de unos inspectores de la UCI para hacerle un control antidopaje sorpresa. El ciclista trató de aplazar el análisis apelando a la triste situación que vivía en esos momentos, pero los funcionarios se mostraron inflexibles y Van Impe tuvo que orinar. Al día siguiente de conocerse este hecho, los ciclistas protestaron y retrasaron la salida de la etapa en la París-Niza y en la Tirreno Adriático. Pedían respeto.Es difícil pensar que una situación similar le pueda ocurrir a otros deportistas. Algunos ciclistas veteranos, me han comentado que uno de los motivos que les ayudaron a dejar la bicicleta definitivamente era el agobio de los controles sorpresa. Esa sospecha continua que les obliga a estar permanentemente localizables y dispuestos para que les saquen sangre o les hagan orinar. Los veteranos se lamentaban, entre otras cosas, de las interferencias que eso supone en su vida familiar. El problema es que la culpa de haber llegado a este lamentable punto es también de los ciclistas. Quizás haya llegado el momento de que, de una vez, éstos decidan hacer piña y unir sus voces para que episodios como el de Van Impe pasen a la historia. De todos modos, tanto los equipos como los organizadores como las federaciones están mal acostumbrados y saben a quien pueden atacar impunemente. Por eso, la UCI mantiene su hipócrita amenaza contra los ciclistas que participaron en la París-Niza. Porque saben que ellos son el colectivo más débil. Todo apunta a que el ciclismo vive un momento de refundación. Todo está en el aire, todo está por negociar. Quizás ahora los ciclistas estén ante la oportunidad de recuperar parte de los derechos perdidos. Quizás ha llegado a los ciclistas el momento de la unión y de decir basta. Será difícil, pero lamentarán la oportunidad perdida si no lo hacen. ¡Feliz pedalada! David Suárez Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla |











