| Nos queda la cerveza |
|
|
| David Suarez | |
| jueves, 31 de mayo de 2007 | |
|
Quienes hayáis seguido mis anteriores escritos en otro medio
especializado, sabréis que no me gusta mucho escribir sobre competición.
David Suárez (Barcelona, 1974), periodista con una dilatada experiencia como director de prensa ciclista, es director y responsable de contenidos de Arueda.com.
Sin embargo, en este primer editorial de Arueda.com voy a hacer una excepción. Y es que los recientes acontecimientos relacionados con el dopaje en el ciclismo me han dejado pasmado. Pero ese pasmo no proviene de la sorpresa, sino más bien al contrario. Lo que me sorprende es que parece que esas últimas confesiones obedecen a un guión “in crescendo” tan perfecto que no parece casual.Veamos. Primero aparece Basso y dice que se arrepiente, pero que no se dopó, sino que se declara culpable de haber tanteado el terreno en un momento de debilidad (por algo tan incriminatorio como eso le piden 21 meses de suspensión). Después aparece Zabel, otra gran estrella, y asegura emocionado que consumió EPO, pero sólo en 1996 (lo cual no deja de resultar extraño). La penúltima traca del escándalo le correspondió a Bjarne Riis quien, más elocuente, aseguró que había tomado EPO durante varios años incluido el de su victoria en el Tour. Este último caso nos liga con el primero, porque fue precisamente Riis quien señaló a Basso después de que éste apareciera en la Operación Puerto. El danés fue tajante: “Basso me ha decepcionado”, quizás debería haber sido más comprensivo con el italiano. Pero la cadena de disparates no acaba aquí y continúa para meternos de lleno en esa curiosa espiral autodestructiva que vive actualmente el mundo del ciclismo. El presidente de la empresa que organiza el Tour, Patrice Clerc, asegura que en el ciclismo existe la “presunción de culpabilidad”, y se queda tan pancho. La UCI aprovecha para animar a más ciclistas a que confiesen y pide a Riis que devuelva simbólicamente su maillot amarillo (supongo que no se habrán dado cuenta de que los siguientes en la lista de vencedores “simbólicos” de aquel Tour de 1996 serían Ullrich y Virenque, lo cual no parece muy recomendable). A todo esto, alguien debería preguntarse para qué sirven los controles antidopaje. Aquí serán todos muy “culpables”, pero muy pocos dan positivo –les propondría que se ahorraran el dinero de los controles y lo invirtieran en algo más eficaz–. De paso, sería recomendable que algún psicoanlista investigara sobre uno de los mayores misterios de la humanidad; me refiero a las oscuras razones que pueden tener los gestores de este deporte para desprestigiar y criminalizar precisamente a aquellos que les dan de comer, o sea, los ciclistas (quizás es que piensan que la gente se sienta ante la tele para ver lo bien que han colocado las vallas en la línea de meta). Sin duda, a la mejor conclusión a la que podemos llegar es que, pese a todo, el ciclismo sigue existiendo... ¡lo que no es poco! Menos mal que al menos nos queda la cerveza. Sí, sí, no es broma, según expertos en medicina deportiva –entre los que se incluye el gran Juan Antonio Corbalán–, la cerveza es un rehidratante ideal tras grandes esfuerzos podéis leerlo en el link que os adjunto al final. No sé que pensaréis vosotros, pero para mí es todo un alivio. Feliz pedalada, David Suárez Director Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla Los expertos recomiendan a los deportistas que beban cerveza |










