|
Por David Suárez
|
|
martes, 16 de junio de 2009 |
En 2004 entró en vigor el nuevo Reglamento del Código de Circulación que imponía algunas normas que afectaban directamente al cicloturismo en España. Una de las medidas más importantes que se tomaron entonces fue la de obligar a las marchas ciclistas a pedir la licencia a los participantes o, en su defecto, a obligar a pagar un seguro de día para poder inscribirse.
Pasados cinco años, y gracias a la labor de denuncia desinteresada de aficionados como José María Benayas, estamos descubriendo que los ciclistas –tanto los que tienen licencia federativa como los que suscriben el seguro de día– no tenemos seguro. Dicho así, esto puede parecer una exageración pero lamentablemente no es así.
En España, la adquisición del seguro que acompaña el pago de la licencia se hace a través de las federaciones territoriales. Cada una de ellas contrata el seguro que más le conviene y nadie regula que ese seguro cumpla con unas coberturas mínimas. Por ejemplo, las pesquisas de Benayas y otros interesados han descubierto que en Madrid se excluyen los accidentes provocados por vehículos a motor o los daños producidos por de un federado a otro. También se da la circunstancia que en una misma marcha coincidan ciclistas de diferentes lugares de España, cada cual con unas coberturas distintas ya que sus territoriales ofrecen seguros diferentes.
el ansiado regalo, la recompensa en forma de bajada...
David Suárez (Barcelona, 1974), periodista con una dilatada experiencia como director de prensa ciclista, es director y responsable de contenidos de Arueda.com.
Al parecer ni siquiera los profesionales se libran de este problema, ya que por lo que tenemos entendido las seguros de éstos –al margen de si sus equipos les ofrecen alguna póliza propia– son los mismos que tenemos los cicloturistas.
En el fondo de todo este asunto hay, cómo no, una cuestión económica. Las coberturas empezaron a revisarse a la baja a la par que la probabilidad de accidentes aumentó, debido a la masificación y aumento de participantes en las marchas. Lo paradójico es que desde diferentes estamentos (federaciones, clubes, aficionados...) el principal argumento –más bien el único– para incentivar la adquisición de licencias era el que éstas venían acompañado de un seguro que ahora descubrimos que no es tal. En realidad, la mayoría de nosotros nos federamos para no tener que pagar el seguro de día en las marchas en que participamos.
¿Cómo se puede solucionar esto? Evidentemente las marchas, por ejemplo, tienen mucho que decir y podrían dejar de aceptar la licencia y su seguro de papel mojado y contratar una póliza de verdad. Pero los más interesados somos los propios aficionados, federados muchos de ellos, que podrían empezar por exigir a sus federaciones que les faciliten con qué coberturas cuentan a la hora de salir a pedalear.
¡Feliz Pedalada!
David Suárez
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|
Comentarios
2009-07-0214:52:34 me parece increible, que nos tomen por tontos de esta manera, de verdad si que creo que deberia haber algun movimiento por parte de la federación o si no quiere, en su defecto algun estamento, agrupación o entidad, que
mediante un apoyo de los ciclistas pueda, hacer fuerza para con las aseuradoras. Yo firmaria, como creo muchos ciclistas en cualquier documento que reclamase un seguro
de verdad.
2009-07-0510:42:36 Yo estoy trabajando en poder ofertar un seguro que relamente proteja al ciclista al margen de la federación.
2009-07-0613:37:41 Pues me alegro enormemente, de que halla alguien que sepa del tema y que esté proyectando un seguro real para ciclistas. Por mi parte te animo y apoyo a esta iniciativa.
Aunque para hacer algo de fuerza deberia hacerse mas publicidad.