| "Il ciclismo italiano é vincente" |
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| Por Matxin | |
| martes, 13 de mayo de 2008 | |
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Josean Fernández ‘Matxin’ (Basauri, 1970) es uno de los
directores deportivos del Saunier Duval-Scott. Pese a su juventud, posee
una dilatada experiencia en el ciclismo profesional.
Esa misma sensación te da el ciclismo italiano. Su país y su Corsa Rosa
enganchan. Ves que es diferente, único, inigualable. Es
algo de italianos, y ci piacce. Tienen un idioma bonito de oír, una
cultura histórica, una forma de entender la vida dinámica y productiva.
¡Es Italia y engancha!Pienso que nos atrae por lo competitivos y astutos que se vuelven todos los italianos y creo que esto se da por la competitividad que se crea en su misma ciudad, en su mismo pueblo o, incluso, en su mismo barrio. Hay pueblos donde se respira el ciclismo de una forma tan pasional que, aunque seas profesional y bueno, siempre tienes cerca uno mejor, o alguien que ganó alguna etapa del Giro, o la classifica, o alguna clásica. No eres importante cómo cuando gana un corredor español en Extremadura, Aragón o Castilla la Mancha, donde se convierte en el héroe de su pueblo, de su provincia o de su autonomía. Allí eres uno más, y eso te hace competitivo por necesidad. En la zona de Bérgamo o en toda la Lombardía existen más profesionales que los que hay entre todo el continente americano, incluidos los Estados Unidos. Sobre todo hay una cosa clara en Italia y en su ciclismo, especialmente en el Giro: sólo sirve ganar. No vale una buena carrera, ni mucho menos un puestecito; el ganar es lo que nos hace diferentes y nos hace alcanzar la gloria. Eso nadie nos lo quita (bueno ahora sí, la UCI y su exterminio del ciclismo, aunque ese sería otro discurso más amplio…). Esta competitividad de la que hablo la genera la astucia. Hagamos una reflexión: pensemos en corredores astutos, listos, de esos que dan el último relevo, el definitivo, sólo para ganar. Ciclistas de esos que no dan una pedalada de más, pero que después aparecen en meta imponiéndose a sus rivales. Casi diría que el 90% de todos lo que nos vienen a la cabeza son italianos, exceptuando a Freire (ufff… ¡qué bueno es!), que siempre será mi ojito derecho en ese tema de la astucia y la mentalidad ganadora. Para esto que digo, ahí va mi refrán favorito: "El sufrimiento es momentáneo pero la gloria es eterna". El sufrimiento físico es esfuerzo, pero la gloria de la victoria siempre queda reflejada. Y si en algún sitio se transmite esto de modo evidente es en el Giro de Italia, allí donde los propios deportistas se sienten alguien, donde se respira ciclismo, donde haya o no ProTour o más o menos corredores importantes, a los tifosi les basta con que estén los italianos. Ellos mismos hacen que su carrera sea importante y los nombres que se escriben y leen cada año en su historia acaban por convertirse en mitos. En mi época de Mapei hice por allí muchas concentraciones y existen calles con los nombres de corredores, placas conmemorativas, muchos puertos con monolitos de grandes ciclistas. Un museo exclusivamente dedicado al ciclismo en el Ghisallo, uno de los puertos míticos de este deporte. En España no veo ningún puerto con el nombre de Bahamontes, ni de Indurain, ni nada similar. La Corsa Rosa reúne todo esto de lo que hablo. Inigualable. Bellisima. Como dice su canción: "Un grande giro". Joxean Fernández "Matxin" Director del Saunier Duval-Scott www.saunierduval-scott.com |










