Orbea cumple 175 años de existencia y lo celebra en la sede de Mallabia. Les acompañamos en un acto rodeado de prensa, autoridades, antiguos socios y amigos.

Cuando Orbea nació en la ciudad de Eibar en 1840, poco podían imaginarse sus fundadores el lugar que ocuparía la marca en 2016. Creada originalmente como una manufactura de armas reconvertida a la fabricación de bicicletas en 1926, Orbea es ahora una de las firmas de referencia en el ciclismo mundial con presencia en más de 55 mercados y una media de 200.000 bicicletas vendidas anualmente.

Hoy, en su planta de Mallabia, se rinde homenaje a su larga trayectoria transmitiendo toda la pasión del País Vasco por el ciclismo, rodeados de equipos ciclistas, distribuidores Orbea, prensa, socios, fundadores de Orbea como cooperativa, socios jubilados, una representación del Gobierno Vasco con el Lehendakari Iñigo Urkullu a la cabeza y amigos de largo tiempo como Perico Delgado.

Desde el primer día que Orbea puso el pie en el pedal del mundo de la bicicleta y empezó a andar, quiso estar al lado de los mejores ciclistas, como sigue haciendo a día de hoy, en un proceso de evolución y perfección de sus productos que nunca acaba. De esta forma, su plantilla actual de equipos profesionales (formada por Cofidis, Fundación Euskadi, Bizkaia- Durango, AMPO, Seguros Bilbao, Visit Dallas DNA y Nippo Vini Fantini) está continuando un trabajo que comenzó con el embajador de Orbea en la primera Vuelta a España; Marià Cañardo, y los grandes conquistadores de cimas como Federico Ezquerra y los hermanos Montero.

Marià Cañardo

Este trabajo continuó en los años ochenta con una leyenda de la mano de Txomin Perurena, con quien la marca encontró el camino de triunfos que siempre estarán en el corazón de sus seguidores: la Vuelta de Perico, País Vasco con Peio, las gestas de Marino… Y volvió a la carga con la Fundación Euskadi, con Roberto Laiseka, Iban Mayo y Haimar Zubeldia, ganando en el Tour, en la Vuelta, en las mejores cimas; desde Luz Ardiden al Zoncolan, pasando por Abantos y Andorra. En 2008, la leyenda de Orbea se hizo olímpica conquistando la medalla de oro en los JJ.OO. de Pekín 2008 con Samuel Sánchez.

Samu Sánchez Pekín 2008

La marca que vio crecer por las cunetas a la más apasionada afición del ciclismo en todas sus épocas, y que creció a lomos de una marea que se hizo célebre en sus años de naranja en las laderas de los Pirineos, quiere seguir su camino de constante progreso y evolución con la responsabilidad de no fallar a una afición que nació en el País Vaco y que con su entusiasmo conquistó el mundo entero.