Tom Dumoulin hizo buenos los pronósticos en Burgos. Una crono larga, mayormente llana, “muy física” en la primera parte según el francés Romain Sicard, era el terreno ideal para que el neerlandés apabullara. Sólo había dos márgenes para la duda. El primero: que no supiera manejar la presión. “A las 11 de la mañana, la gente ya le estaba rodeando y hemos tenido que protegerle”, explicaba su director Christian Guiberteau. “Ha sido un desafío mental para él y lo ha superado. Ha conseguido permanecer en una burbuja”. El segundo: que su rendimiento se resintiera tras tantos días entregándose a fondo. “Nunca pensé que recuperaría tan bien en la pelea diaria por la general”, se expresaba radiante, ya vestido de rojo tras imponerse con más de un minuto de ventaja respecto al segundo clasificado y 1’31” sobre Vasil Kiryienka, 4º en el pasado Mundial CRI en el cual Dumoulin se colgó el bronce.

La sorpresa vino de un oponente, Fabio Aru, que rindió por encima de lo esperado, rayando lo formidable. Sólo cedió 1’53” que le dejan a sólo tres segundos de Dumoulin en la general. “Tres segundos, no está nada mal”, dijo el sardo en caliente. “Pero sería más feliz si hubiera recuperado el maillot rojo”. Apenas tres segundos que hubieran sido un golpe de efecto. La ascendente de Dumoulin sobre sus rivales sería mucho menor si el rojo no reposara sobre sus espaldas. La otra cara de la moneda es quien lo perdió, Purito Rodríguez, que hizo “una crono de Purito” para perder 3’06” y situarse a 1’15” de Dumoulin en la general provisional. Y ahora…

Puede suceder de todo y eso es lo que quiero, que pasen cosas, que haya movimiento, llegar a Madrid sexto o primero”, asevera Purito. Se suman a su coro los Movistar, Alejandro Valverde y Nairo Quintana, autores de sendos esfuerzos fantásticos que les sitúan a dos minutos del podio y a tres del premio gordo. “Yo soy combativo siempre, desde que empiezo a entrenar hasta que termino una competición. El podio aún no está decidido, queda Vuelta”, dispara el murciano. A Aru no le valdrá esperar a las bonificaciones de meta para enjugar los dichosos tres segundos: Dumoulin ya ha demostrado ser superior a él (y a todos) en los momentos decisivos. “Va a ser una pelea infernal”, concede el vigente líder. Le toca tragar saliva: pese a su Giant y la ayuda que le prometen sus compatriotas de LottoNL-Jumbo, apenas cuenta con apoyo adecuado para las tres jornadas que vienen…

Ahora vienen tres emboscadas. La primera, hoy camino de Riaza, es la más alevosa por ser la más sutil. La carrera atraviesa Burgos y Segovia, terreno relativamente cómodo, para colarse en la provincia de Guadalajara por carreteras comarcales, uno o dos carriles de ancho, en constante sube y baja con el Puerto de la Quesera, 10 kilómetros de pendientes benignas, como colofón para rozar los 3000 metros de desnivel acumulado. Desde su cima habrá 13 kilómetros de descenso hasta meta. Las dos etapas posteriores recogerán el tradicional trayecto por las murallas de Ávila y el no menos tradicional encadenado por la sierra madrileña. No hay finales en alto ni finales en cuesta, ¡por fin!, sino media montaña que obliga a la creatividad y la audacia de los escaladores frente a un rival teóricamente inferior en ese terreno. Puede que, después de 17 etapas marcadas por la polémica y el cansancio, ahora sí, empiecen el espectáculo y esa “pelea infernal” que presagia Dumoulin y desea el espectador.

La Vuelta a España es retransmitida en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 16:00. Podéis encontrar un análisis del recorrido aquí y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #LV2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Vuelta.