La Vuelta a España 2015 parte de Marbella y pedalea por la provincia de Málaga durante casi una semana entre prolegómenos y competición. Pese a lo magno del acontecimiento, la gran estrella local e imagen del mismo, Luis Ángel Maté, no está presente. Terminó demasiado cansado el Tour de Francia y consensuó con su equipo, Cofidis, no acudir a la carrera de casa. Una “decisión dolorosa” según el mánager de la escuadra gala, Yvon Sanquer, que sin embargo se toma buscando el bien futuro: “Queremos que Luis sea importante y dispute victorias en los meses iniciales de la próxima temporada”. La dimisión de Luis deja el papel de ciclista local a un belga, Jasper Stuyven, que remanece de Heverlee pero ha habitado durante cuatro meses de esta campaña en Álora, el pueblo del cual partía la graciosa carretera que llevaba hasta las inmediaciones del Caminito del Rey, que constituía una subida escalonada en la cual el clasicómano y culón Stuyven sabía que no tenía “nada que hacer”.

Más esperanzas tenían los Cannondale-Garmin, que aprovecharon la víspera de la crono por equipos del sábado para reconocer la ascensión definitoria de esta primera etapa en línea. La exploraron a máxima velocidad y eso valió a su ciclista Joe Dombrowski, uno que viene de lucirse en el calendario estadounidense, para hacerse con el KOM de la subida en Strava. “No creo que pueda batirlo hoy”, lamentaba en la salida entre risas, “porque habrá viento de cara y eso ralentizará el ritmo. La carrera se resolverá de forma táctica, a modo de clásica”.

¿Clásica? ¿Ascensión final? Mirando la lista de dorsales, un nombre brilla: Simon Gerrans, el ciclista de culto que acostumbraba a poner la bala donde el ojo desde que fichó por Orica-GreenEdge. “Pero esta temporada ha sido aciaga para él”, explica el técnico de la escuadra ‘aussie’ Julian Dean. “Lleva mucha mala suerte acumulada este temporada”. Inició la temporada tarde; no acabó el Giro, ni el Tour, por caídas. “Le tomará un tiempo regresar a la senda de la victoria. Tiene que tomar confianza e inercia positiva en muchos aspectos. Aquí quizá pueda hacer algo en la tercera semana. Hoy no contamos con él para la victoria”. ¿Entonces? “Esteban Chaves. Queremos colocarle bien en la general”.

Efectivamente, Chaves. Atacó Nairo Quintana, también Nicolas Roche y Tom Dumoulin, y abrieron hueco; pero entonces arrancó Chaves y claramente demostró que ni los rivales, ni el viento de cara ni las inclemencias de la subida le apartarían de la victoria. “Es uno de esos colombianos que vienen tomando fuerza”, describe un derrotado Roche en meta. “Intenté sorprenderle de lejos, pero ha demostrado una gran superioridad física hoy. Siendo tan pequeñito disponía de una agilidad capital para unas cuestas irregulares como las de hoy”. Tercia Dumoulin, mucho más sonriente y satisfecho con su prestación, un ‘test’ de cara a la contrarreloj del Mundial de Richmond: “A mí me ha matado con esas pequeñas aceleraciones que realizaba en cada cuesta. Pensé que podría derrotarle en el esprint, pero he llegado muerto…”

La historia gloriosa del día fueron las pequeñas acelaraciones de Chaves y la ominosa fue la gran aceleración de Vincenzo Nibali. El italiano se vio envuelto en una caída que también afectó a otros nombres destacados como su coequipier Fabio Aru o el Peter ‘Pan’ Sagan; tardó un mundo en recibir una bici de repuesto y se vio retrasado dos minutos respecto del grupo de favoritos. Tuvo que arrancar su motor y el de su Astana. Lo malo fue que también recurrió al del coche de su director Alexandre Shefer.

Beneficiarse de los vehículos de carrera es el pan de cada día en el ciclismo profesional, una concesión tácita a los ciclistas víctimas del infortunio o no implicados en la lucha por los grandes premios. “Esto pasa mil veces en el Tour”, enunciaba el director principal de Astana, Giuseppe MartinelliPero aquí había televisión retransmitiendo en directo la argucia. Ahí estuvo la diferencia y la desgracia de Nibali, que fue enviado a casa por el jurado técnico. “Otra decisión no era posible”, dijo su presidente, Bruno Valcic. “Hubiera sentado un mal precedente”, aseveró el director de la Vuelta, Javier Guillén. “La acción de Nibali es lamentable. Es mala para el corredor, que está fuera de carrera; es mala para el ciclismo, que ve afectada su imagen; y es mala para la Vuelta, que pierde uno de sus grandes favoritos”. Poco más que añadir.

Hoy el pelotón tendrá una etapa mucho menos picante de lo que podría indicar la altimetría. En una ruta alrededor de Málaga capital se atravesará el Puerto del León, la popular ‘Reina’, ascensión dura pero no crítica que el gran grupo pasará compacto mientras los valientes de Colombia o Caja Rural se juegan el liderato de la Montaña, provisionalmente en las espaldas del portugués de la escuadra ‘verde’ Jose Gonçalves, meritorio escapado ayer. Después vendrá una llegada masiva en carreteras algo estrechas y con truco en la cual contará la habilidad hasta que, a un kilómetro de meta, la potencia se imponga en la larga recta formada por Avenida Andalucía, Alameda Principal y Paseo del Parque.

La Vuelta a España es retransmitida en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 16:00. Podéis encontrar un análisis del recorrido aquí y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #LV2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Vuelta.