Se unió en matrimonio a su novia Katarina Smolkova, en una ceremonia íntima pero con todo el estilo Sagan.

La ceremonia tuvo lugar a mediodía de ayer, en la iglesia católica de Dolny Kubin, al norte de Eslovaquia, desde donde los recién casados se trasladaron a Pleso para la recepción en un lujoso hotel.

Sagan llegó al enlace con el estilo que le caracteriza también en su vida profesional. Pero antes, tuvo que sostener una sierra (y posteriormente una motosierra), con la que cortó una tradicional puerta que bloqueaba su camino a la casa de Smolkova.

Para la ceremonia eligió un espectacular traje tradicional ornamentado, propio de la nobleza eslovaca (con el que quería “parecer un conde”), botas y un elegante abrigo de piel, mientras que Katarina llevaba el tradicional vestido blanco.

La lista de invitados a la boda no contenia grandes nombres y celebridades, pues la mayor parte de ellos eran familiares y amigos de ambos. A las puertas de la iglesia, un gran número de fans aguardó la salida de los recién casados para darles sus felicitaciones.

Los Sagan partieron hacia su recepción entre vítores en un final de 2015 que vuelve a sonreír al eslovaco después de que se proclamara campeón del mundo en Richmond, el pasado septiembre.