Siete años se ha pegado Sky en el pelotón profesional sin ganar una gran clásica. También es verdad que, hasta el momento, no era algo que les interesara sobremanera. El equipo británico siempre ha estado enfocado a las vueltas –especialmente el Tour- que a las pruebas de un día, donde básicamente se han dedicado a tirar con balas que se buscaban la vida por su cuenta. Pero el día tenía que llegar, y lo verdaderamente notorio es el vencedor ha sido Wout Poels, que cierra con victoria una primavera ciclista que se despidió con un día invernal marcado por el frío, la lluvia y, en ocasiones, hasta nieve.

No es que el neerlandés no tenga calidad –que la tiene a raudales-, pero sí es cierto que en Sky, un equipo enormemente jerarquizado, el caballo ganador fichado este año para las pruebas de primavera era Michal Kwiatkowski. El polaco llegaba de Etixx con sueldo de estrella y el aval de haber ganado Amstel en 2015. Hace ahora un mes, ‘Kwiato’ se llevó la E3 de Harelbeke por delante de Sagan.

Sin embargo, a unos 10 kilómetros de meta el ex campeón del Mundo se movió por delante, buscándolo desde lejos. Para ese momento Froome ya estaba muy por detrás de la cabeza -llegó a 10’31”-, así que la bala que guardaba Sky era otra. Que, posteriormente, resultó ser la buena. Wout Poels logra así su quinta victoria de la temporada, tras arrasar con la general de la Volta a la Comunitat Valenciana y dos etapas y llevarse un parcial en la Volta a Catalunya.

Sin relevos

En honor a la verdad hay que decir que el más ambicioso de toda la Lieja fue Michael Albasini (Orica-GreenEdge). El veteranísimo suizo lanzó un potente estacazo en la recién estrenada Côte de Rue Nanio, entrada a la ciudad de Lieja. Poels se soldó a su rueda, y lo mismo hizo Rui Costa (Lampre-Merida). Un poco después llegaba a su altura Samuel Sánchez (BMC). Por detrás, el resto de favoritos con un Valverde que no se movía.

Pero en el recorrido por la ciudad belga, prácticamente nadie dio un solo relevo a Albasini. Samu seguía la rueda de Rui Costa, sobre el papel el más rápido de los cuatro, mientras Poels se mantenía soldado al helvético. Ion Izaguirre trataba de acercar a Valverde y su grupo en vano. Así llegaron los cuatro a la recta de meta.

Lo cierto es que el sprint fue realmente a dos. Poels agarró la rueda de Albasini y lo remató. Rui Costa apenas pudo mantenerse a rueda de ambos, y Samu ni siquiera tuvo fuerzas para pelear el podio. Apenas hacer el además de levantarse de la bici y volverse a sentar, negar con la cabeza y dejarse ir hasta la línea de meta, donde acabó en un cuarto lugar. Por cierto, iguala la mejor clasificación de su vida en esta carrera tras lograrla por primera vez en ¡2004!.

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Movistar y Etixx, sin premio

La cruz de la moneda se la llevaron Movistar y Etixx. Ambos equipos se quedaron sin premio tras asumir el mando en la persecución de la fuga del día y, después, librar un interesante duelo táctico. Movistar se puso al frente del pelotón cuando el agua se había convertido ya en copos de nieve, a unos 70 del final. Cuando la fuga ya había desatado sus propias hostilidades y apenas quedaban delante Edet (Cofidis) y De Marchi (BMC), Movistar mantenía ni más ni menos que seis corredores.

Después se puso Etixx en bloque, tratando de desarbolar al conjunto telefónico, que respondió metiendo un corredor en cada corte que se formaba. Sorpresa positiva la actuación de Carlos Betancur, que en dos ocasiones hasta llegó a atacar en solitario para que el ritmo de la carrera no se ralentizara en exceso. Sin duda, con la victoria en Castilla y León y el rendimiento en Lieja, parece que el colombiano empieza a volver al camino que un día lo llevó a ser uno de los ciclistas más prometedores del mundo.

Sin embargo, a la hora de la verdad no hubo piernas. Ni por un lado ni por el otro. Valverde no se movió en Rue Nanio ni tampoco después. De hecho, no esprintó en la llegada Lieja. Una 16ª posición que no se corresponde con la exhibición de fuerza que diera en Flecha Valona hace sólo cuatro días. En Etixx, sólo Alaphilippe consiguió mantenrse en el grupo de los mejores, que de hecho cerró en la llegada. El 23º puesto. Daniel Martin, la otra apuesta del equipo de Lefevere, se dejó casi dos minutos.

Así, con una mezcla entre lluvia y nieve, se despide este año una primavera ciclista atípica. Démare ganó en San Remo. Gasparotto lo hizo en Amstel. Sagan rompió el maleficio arcoíris en el Tour de Flandes y Mathew Hayman privó a Boonen de su quinto Adoquín. Lenta pero inexorablemente se acerca la primera ‘grande’ del año: el Giro.