Diez apasionados del ciclismo hicieron realidad su sueño de revivir las leyendas de los Pirineos en un evento exclusivo organizado por Polar junto a Trek, Etxeondo y PowerBar.    

Este grupo reducido de usuarios de productos Polar –previamente debían haber adquirido el Polar V650 o el Polar V800 y registrarse en una web–, resultaron ganadores del sorteo en el que participaron más de 500 ciclistas. Las emociones estaban a flor de piel y es que tenían por delante un fin de semana de ciclismo en el que ellos serían los grandes protagonistas. El viernes el grupo viajó desde Zaragoza hasta Arreau, un pequeño pueblo del Pirineo francés que albergó la sede del evento. Durante el trayecto tuvieron oportunidad de presentarse e intercambiar las primeras impresiones. Todos ellos estaban expectantes ante la gran experiencia que estaban a punto de vivir.

Al llegar, el staff de Polar les recibió con una bienvenida en el jardín del Hotel d’Angleterre y un aperitivo. Tras el briefing, el mecánico desplazado hasta el allí, ajustó las bicicletas Trek que cedió la prestigiosa marca para la ocasión. Además de las Domane, Émonda y Silke de Trek con las que ascenderían los míticos puertos de los Pirineos y los cascos Bontrager, Etxeondo también les preparó un completísimo pack de ropa técnica que les proporcionaría el máximo confort durante las salidas: maillots, culottes, chaleco, visera, manguitos… No sólo la calidad del textil sino también el exclusivo diseño de las prendas dieron un toque de distinción al grupo durante el fin de semana. PowerBar colaboró con el evento ofreciendo un kit de productos de nutrición deportiva para antes, durante y después de las salidas. La hidratación y una buena alimentación en días tan calurosos como los que se vivieron, fueron fundamentales.

El sábado amaneció soleado y con temperaturas ligeramente elevadas así que había que emprender la marcha cuanto antes. A las 8h el grupo, acompañado por 3 guías de Polar, tomó la carretera dirección Col d’Aspin para después de ascender hasta los 1490m de altura, coger fuerzas y coronar el gran Tourmalet y finalmente culminar la jornada con la ascensión de L’Horquette d’Ancizan. Un total de 93km con 2.800m de desnivel. Al mediodía, les esperaba un almuerzo tipo “picnic” en el idílico Lac de Pallole, un auténtico paraíso en un entorno único. Tras casi siete horas en ruta, el grupo llegó al hotel donde tenía a su disposición un servicio de fisioterapia que le ayudaría a recuperar y  preparar la musculatura para el domingo.

Al día siguiente, la salida fue algo más corta (78km y 2.200m de desnivel) pero también tenían por delante tres ascensiones míticas: Val Louron-Azet y L’Horquette d’Ancizan y el Col d’Aspin por el sentido inverso al realizado el día anterior. Roberto, David C., Mireia, Noé, Pedro, Ziortza, David G., Paloma, Miriam e Ignacio formaron un gran equipo desde el primer momento. El ambiente puramente ciclista se vio reflejado en cada gesto, cada comentario, cada golpe de pedal. A pesar de no conocerse previamente, el grupo en todo momento se mostró unido por una misma pasión, el ciclismo, y demostró tener un gran sentido del humor en todo momento. Todo ello contribuyó a que vivieran una experiencia ciclista única que jamás olvidarán junto a otros amantes de este deporte, amigos a partir de ahora, unidos por el ciclismo. Más información en www.polar.com