Es una operación poco costosa y que puede ayudarnos a alargar la longevidad de nuestra bici unos cuantos años.

Si hace unos días publicábamos algunos consejos a tener en cuenta a la hora de equiparse bien para el invierno ciclista, ahora le toca el turno a la bici. ¿Es necesario preparar la bici para pedalear en invierno? ¿Se trata de una preparación cara? ¿Qué debo hacer para que las condiciones más duras del invierno no afecten a la longevidad de mi bici? De todo eso os hablamos en este texto.

Guardabarros: En España no son nada habituales, pero de Francia para arriba son habituales en las bicis de carretera. Un buen guardabarros puede ser muy útil si rodamos por zonas húmedas. Los hay de muchos tipos, algunos muy finos y deportivos, pensados para la ligereza (de peso y líneas) de las actuales bicis de carretera. Sin duda, nos ahorrará muchas horas de limpiar el cuadro de la bici y lo protegerán del exceso de agua. También sirven para mantenernos secos al pasar charcos y humedales. Muchas marcas ofrecen modelos de guardabarros con luces integradas y que se colocan fácilmente con sencillas bridas. Para los más reticentes, se puede recurrir a los nuevos guardabarros que se anclan al sillín: mínimos y fáciles de poner, pero solo protegen la espalda del ciclista.

Cubiertas: Prácticamente todas las marcas de neumáticos para ciclismo cuentan con una versión all weather o para lluvia. Son cubiertas pensadas para rodar y entrenar, algo más pesadas y con un compuesto endurecido para evitar un desgaste rápido. La tendencia actual es montar neumáticos más anchos de 25C, pero para el invierno os invitamos a probarlos de 26 o 28C. Ese mayor balón nos dará más comodidad y un plus de agarre y seguridad si pasamos por terrenos mal asfaltados o directamente sin asfaltar. En cuanto al inflado, evidentemente hay que cumplir las recomendaciones del fabricante, pero recordad que no es necesario inflar siempre al máximo, una presión media es sinónimo de rendimiento, comodidad, agarre y más duración.

Luces: Deberían ser obligatorias en todo tipo de bicis y en todo momento. Hay infinidad de modelos de luces de posición para la bici. Algunos apenas pesan unos gramos y tienen muchas horas de autonomía. Estas luces nos ayudarán a hacernos visibles en una época del año en el que hay menos horas de luz solar. En días de lluvia o zonas de niebla, son muy útiles para hacernos visibles. Actualmente, hay en el mercado varios modelos diseñados para ofrecer un tipo de luz visible incluso a plena luz del día. Recordad que la luz delantera debe ser blanca y la trasera roja. En principio, el reglamento de la DGT dice que deben usarse en modo fijo. Para los más reticentes, existen algunos cascos que incorporan una luz trasera.

Lubricantes: Muchos no le prestan mucha atención, pero son fundamentales para el cuidado de nuestra transmisión. En invierno debemos usar un lubricante de cadena más denso, preparado para la humedad. También es importante limpiarla bien y reengrasarla en caso de que hayamos tenido una salida con mucha agua. Si vivimos en zonas húmedas y lluviosas, también es recomendable proteger con grasa especial algunas de las partes más sensibles de la bici: rodamientos, cazoletas del pedalier… así evitaremos ruidos molestos y desgastes.

Ruedas: Sabemos que muchos aficionados cambian de ruedas en invierno o tienen un par de ruedas para competir. En todo caso, para el invierno recomendamos unas ruedas de gama media, sencillas, y sobre todo con aro de aluminio. La frena en este material es mucho más fiable que las de carbono (por mucho que estas hayan mejorado en los últimos años). La suciedad propia de las carreteras mojadas se adhiere con gran facilidad a las zapatas y estas arañan la superficie de frenado. El carbono es un material mucho más sensible a este tipo de desgaste.

Efecto lastre: Una ventaja de equipar bien la bici para el invierno es que nos permite entrenar más y mejor. Es un concepto que podríamos llamar lastre. Si usas durante varios meses una bici que pesa uno o dos kilos más de lo que pesa tu máquina en condiciones full equip, seguro que cuando le quites todos esos extras, notarás una mejora importante. Así, además de proteger tu bici del frío y la lluvia, tus entrenamientos te cundirán más.