Noviembre es el mes de los despachos. Los equipos que quieren ser parte del ciclismo profesional –entendiendo sólo las categorías World Tour y Profesionaltienen que convencer a la UCI y a la empresa auditora Ernst&Young de que son merecedores de la licencia. Ayer, la UCI hizo oficial el listado de equipos admitidos, el 70% de los que lo solicitaron. El resto tendrá que ser reevaluado por la Comisión de Licencias. Os dejamos algunas conclusiones genéricas de esta primera criba y la situación en que queda el sistema del ciclismo profesional de cara a 2016.

El ciclismo, por fin, despega

El ciclismo profesional, por fin, parece haber tocado suelo. El calendario crece y, lo más importante, el número de equipos también. De momento sólo han entrado 28 -11 en World Tour y 17 Profesionales-, pero ha habido un total de 41 solicitudes. Es bastante probable que la máxima división mundial vuelva a estar integrada por 18 equipos, si la Comisión de Licencias acepta al Dimension Data. Los años de crisis en el deporte de las dos ruedas han llegado a su fin, o al menos eso indica el hecho de que haya más solicitudes de licencia profesional.

Si la máxima categoría mundial volviese a 18 equipos, podría ser el primer paso para su estabilización definitiva, que es lo que desean en la UCI. En los últimos tres años ha habido bailes en los números. De los 19 de 2013 –tras la admisión del Katusha por el TAS- a los sólo 17 del pasado 2015. De lo que ocurra con el equipo sudafricano dependerán muchas cosas, entre otras las invitaciones a las grandes vueltas, que estarán más peleadas que nunca. Si todos acaban pasando, el WT tendrá 18 escuadras y la división Profesional, 23.

Astana, absuelto

Otros que respiran aliviados. Finalmente, la UCI ha decidido absolver al Astana de Nibali. Así lo dictaminó el pasado 19 de octubre, al entender que el equipo celeste había puesto todo de su parte por demostrar su limpieza y obtener la licencia World Tour, que tuvo en peligro por varios positivos por dopaje en su estructura filial. El expediente ha sido archivado sin sanciones para el equipo, tras un control exhaustivo de cuatro meses. Así que a la primera, los hombres de Vinokourov estarán en las mejores pruebas del calendario mundial sin tener que depender de invitaciones. Y Nibali podrá preparar tranquilo su doble reto del Giro y los Juegos Olímpicos.

 

Cuatro ascensos para crecer

Teniendo en cuenta que el World Tour es un círculo bastante cerrado, el crecimiento principal se basa en la Segunda División. Hasta cuatro equipos nuevos han sido ya admitidos para el año que viene. El One Pro Cycling (Reino Unido), el Funvic  Soul Cycle (Brasil), Delko Marseille Provence KTM (Francia) y Verva Active Jet (Polonia). Los cuatro fueron continentales el año pasado y ahora saltan una categoría.

Por su parte, el Roth-Skoda tendrá que esperar a la Comisión de Licencias para dar ese paso. Lo que no se ha producido este año es ninguna irrupción de una estructura nueva que obtenga la licencia de forma directa. Lo cual tiene una vertiente negativa porque parece que, de momento, el ciclismo no es capaz de atraer a empresas de gran poderío que desembarquen con fuerza. Pero también hay un punto positivo en esto, y es que los patrocinadores que apuestan por el ciclismo son estables y crecen con este deporte de forma paralela. El caso del Funvic brasileño de Joao Pablo Diniz es un buen ejemplo.

España, poco pero bueno

Hace mucho que en España faltan equipos. Pero, aunque mal de muchos sea consuelo de tontos, por lo menos nuestro país puede respirar tranquilo esta vez. Los dos equipos auditados por la UCI, el Movistar Team y el Caja Rural-Seguros RGA han pasado sin problemas el primer corte. Eso no significa más que las dos estructuras son solventes y han demostrado con creces su capacidad para pasar todos los criterios de la UCI. Siempre podría ser mejor, desde luego. Pero al menos lo poco que queda en pie es sólido. Mientras tanto, Murias aguarda a una mejor ocasión en 2017 y la Fundación Contador también tiene buenos planes de futuro. Las perspectivas tampoco son malas en nuestro país. Sólo habrá que tener un poco más de paciencia.

Sólo una desaparición

Los años en que la sombra de la desaparición planeaba sobre tres, cuatro o cinco equipos parecen haber quedado atrás. Sólo el Team Colombia, como ya contamos en esta web, ha terminado por echar el cierre. Y su hueco ha sido rápidamente ocupado por el Funvic Soul Cycle brasileño, que permite que Sudamérica no se quede huérfana. Además, en el país cafetero han surgido continentales hasta de debajo de las piedras. Boyacá, Manzana Postobon, GW Shimano… Es cierto que se ha roto la punta de lanza, pero el daño no va a ser irreparable. De momento, el único con nuevo patrocinador que aún no ha convencido a la UCI ha sido el Direct Energie, antiguo Europcar, de Jean-Rene Bernaudeau. La Comisión de Licencias decidirá sobre él.

Comisión de Licencias

Un total de 13 equipos deberán pasar por ella. En busca del World Tour serán siete: Etixx-Quickstep, Lampre-Merida, Lotto-Soudal, Cannondale y, lo más importante para los aficionados españoles, el Katusha de Purito y el Tinkoff de Contador. Otros seis, entre ellos el aspirante Roth-Skoda o el refundado Cult Energy-Stölting. La Comisión de Licencias deberá evaluar la solvencia de los equipos en criterios económicos, administrativos y éticos. Y aunque el más polémico sea el ético –que sobre todo mide los casos de dopaje y la respuesta del equipo-, el más complicado es el económico. No se trata de la cantidad del presupuesto, sino de la solvencia a la hora de afrontarlo. Si la Comisión ve que existe riesgo de no cumplir, la licencia estará en peligro. A lo largo de todo este mes se realizará la evaluación y, a finales de noviembre, la Comisión tomará las primeras decisiones, y en diciembre se conocerá la suerte de los 41 aspirantes a correr en el ciclismo profesional, sea en Primera o Segunda.