Lo que dotaba de mayor interés a la Volta a Catalunya era sin duda el cartel de participantes. Una nómina que probablemente sólo volveremos a ver reunida en el próximo Tour de Francia, allá por el mes de julio. Y en este contexto era inevitable hacer las primeras comparaciones del año entre los corredores que en verano se disputarán la ronda francesa, que por otra parte serán los mismos que en años anteriores.

Entre Froome, Nairo Quintana y Contador anda el juego, y aunque está claro que julio está muy lejos, la Volta ha dejado ya algunas conclusiones interesantes en esos duelos previos tanto entre ellos como para los outsiders. Porque muchos los que van a buscar meterse en esa terna que se presume favorita para jugarse la ronda francesa también se habían citado en la Volta a Catalunya.

Y el que parece estar un escalón por encima del resto es Nairo, por varios motivos. En primer lugar, porque ha ganado. Y estaba claro que en esta ocasión llevarse la Volta suponía algo más. La segunda razón es el modo en que ha conseguido la victoria, que hasta el momento es la más importante del equipo Movistar en lo que llevamos de temporada.

Cimientos en Port Ainé

Después de ser el único que se movió ‘de lejos’ en La Molina –todo lo lejos que quedan los dos últimos kilómetros de la meta- , Quintana pagó un poco la inactividad y se terminó dejando unos segundos con el vencedor Dan Martin y, lo más importante, siete con respecto a Alberto Contador, que fue el mejor de los tres ‘gallos’.

Pero al día siguiente, en la llegada en alto de Port Ainé, el colombiano fue sin duda el más fuerte. Atacó y sólo Contador pudo seguirlo en un primer arreón. Cuando lanzó el segundo, aún más duro y consistente, el madrileño se soldó a su rueda y parecía que podría controlarlo. Pero en la tercera acometida Nairo se quedó solo. Recuperó los pocos segundos que tenía perdidos y le dio la vuelta a la clasificación.

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La jornada final con los ocho pasos por Montjuic se antojaba como la única donde poder destronar al escalador sudamericano. Le atacaron por todas partes. Contador, Froome, Van Garderen… pero las defendió todas. Primero arropado por el resto del equipo Movistar y, después, él solo. Como tienen que hacer los grandes, y como tendrá que hacer en Francia. Así que no se le puede poner ningún pero a su victoria.

Aru y Froome, la peor parte

Quizás entre los favoritos, el peor parado haya sido Chris Froome. El británico bicampeón del Tour no estuvo en ningún momento en disposición de ganar a sus rivales, y sólo les vio el dorsal. Acabó en un octavo puesto que para un hombre como él suena a actuación discreta. No obstante, tampoco renunció nunca a nada. De hecho, protagonizó un durísimo ataque en Montjuic que puso en problemas a Nairo Quintana. Anduvo destacado algunos kilómetros hasta que el colombiano le echó el guante.

Aunque todo el mundo sepa que está un escalón por debajo, Fabio Aru tiene también un status diferente tras ganar la Vuelta a España. Con Nibali centrado en el Giro, el otro italiano del Astana queda como baza para la ronda francesa para seguir, también, creciendo en su progresión. Tiene 26 años –igual que Nairo- y tiempo por delante. Pero lo cierto es que sólo en Montjuic se le vio cerca de los mejores y al ataque. Finalmente acabó en la decimocuarta posición de la general, pero lo más llamativo es que en ningún momento pudo contrarrestar los movimientos importantes en las etapas de alta montaña.

Carthy y Vervaeke

Entre los aspirantes, sin duda Richie Porte y Van Garderen han sido los que mejores piernas han mostrado. El australiano perdió el podio por puestómetro frente a Dan Martin. Mientras que Van Garderen terminó quinto. Sexto fue Romain Bardet, que también hizo una gran etapa en La Molina y Port Ainé, con varios ataques importantes. Pero, sin duda, las sorpresas más agradables han sido los jóvenes Hugh Carthy y Louis Vervaeke.

El jovencísimo británico del Caja Rural ha dado presencia al equipo verde navarro en las jornadas decisivas. Tirando de muchísima clase, se adjudicó además el maillot blanco de los Jóvenes. Un jersey que, además, le quitó al propio Vervaeke en Port Ainé el día que se decidió la general. Pero el belga hizo también una Volta sobresaliente. Escapadas, ataques desde lejos en jornadas de montaña y hasta una fuga en la jornada final camino de Barcelona. Gran rendimiento toda la semana.

Batalla moral

De momento, Nairo Quintana está por encima del resto. Además, llegaba a la cita catalana sin apenas ritmo de competición, pues no corría desde el Tour de San Luis. Contador es el que más carreras acumula esta temporada, con una victoria de etapa en Algarve. Mucha pelea, sobre todo en París-Niza, pero sin premio por el momento. No pudo en la cita francesa con Geraint Thomas y tampoco ha podido con Nairo ahora.

Froome se encuentra en una situación parecida a la del colombiano de Movistar, con muy poca competición. Pero también está más corto de forma por el momento. En los dos días pirenaicos estuvo por debajo de sus dos grandes rivales. De todas maneras se sabe que su calendario es más tranquilo que el resto. Ya no correrá más hasta el Tour de Romandía, y ahí acabará su primer bloque de la temporada.

Nairo y Contador se las volverán a ver en la Vuelta al País Vasco dentro de una semana. Más tarde, en Romandía, coincidirán el colombiano con Froome y la dupla de BMC, Porte y Van Garderen. Serán los próximos test para medir fuerzas. Julio sigue muy lejos. Pero estos duelos previos sirven, sobre todo, para ganar la batalla moral entre los grandes del pelotón.