La noticia fue publicada este fin de semana por la agencia italiana adnkronos: el ganador del Tour de Francia 2014, Vincenzo Nibali, habría sido cazado por la Hacienda italiana en un presunto delito de evasión fiscal.

Según los detalles ofrecidos por adnkronos, Nibali habría dejado sin declarar 672.000€ entre los años 2010 y 2011, de los cuales 610.700€ corresponderían a derechos de imagen y el resto a premios, alquileres de inmuebles y otros pagos. De estos ingresos omitidos se derivarían una suma de 290.000€ en impuestos que no habrían sido liquidados en tiempo y forma. ‘Lo Squalo’ habría reaccionado rápido, admitiendo el error y pagando 45.000€ suplementarios a la administración italiana en concepto de multa para evitar que se le impusiera una pena de seis meses de prisión.

Dentro del puzzle de precisión, sacrificio y concentración que es el rendimiento de un deportista de élíte, estos problemas fiscales sumados a la debacle de Astana explicarían las bajas prestaciones de Nibali en este inicio de temporada. En la pasada Tirreno-Adriático, el italiano terminó en un discreto 16º lugar y se mostró nervioso y esquivo con la prensa. Tampoco fue protagonista en la Milán – San Remo (45º), tras la cual se está empleando en un bloque de entrenamiento de cara a las clásicas de las Ardenas buscando perder un 3% de grasa corporal, “peso muerto” que le sobra.