PRUEBA: Trek Madone 9.5

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Fotos: Jesús Andrés Fernández

Probar una de las bicis más tecnológicas del momento y sin duda, de las más rápidas, es una experiencia difícil de igualar. Todavía aturdidos por las sensaciones, te explicamos todo sobre la nueva Trek Madone, una bici que, literalmente, te hace volar.

Desde que volvimos de Zeist, donde Trek presentó la nueva Madone hace unos meses, estábamos esperando este momento. Por fin hemos podido probar a fondo la nueva Trek Madone, en su versión 9.5, una de las bicis más tecnológicas y eficientes del momento.

Los ingenieros de la marca americana han puesto todo su empeño en fabricar lo que ellos consideran la mejor bici aerodinámica del mercado. Tanto es así, que en la fabricación no solo han tenido en cuenta el rendimiento del cuadro, sino que se han diseñado conjuntamente todos los elementos que componen el núcleo la bici; como son el manillar y potencia de una sola pieza, los puentes de freno, el cableado interno y la tija del sillín. Todos ellos, como no podía ser de otra manera, bajo el sello Bontrager, la propia marca de componentes de Trek.

 

Como decimos, lo primero que nos llama la atención de esta espectacular bici, es la inexistencia de cualquier cable o funda que pudiera quedar a la vista. Esto se consigue en gran parte, a la integración de los puentes de freno fabricados exclusivamente para la nueva Madone Serie 9, con un anclaje doble en la horquilla, consiguiendo al mismo tiempo, una gran potencia de frenado. El accionamiento de este sistema es parecido al de los cantilever que por ejemplo se usan en bicis de ciclocross, con tiro central. En la práctica, el tacto que nos trasmite este sistema de frenado “made in Bontrager” es realmente suave, aunque la potencia de la frenada no llega igualar el nivel de los puentes de freno Shimano de doble pivote que hemos probado en otras bicis. De todos modos, hay que aclarar que la potencia de frenado de estos puentes Bontrager, es superior al del resto de frenos convencionales mono-pivote del mercado.

El trabajo de Trek por integrar el cableado es simplemente espectacular. La Madone luce una estética muy limpia.

Aerodinámica excelente

Uno de los puntos calientes del cuadro de esta Madone se encuentra en la zona de la pipa de la dirección. Para que el puente de freno delantero quede oculto y no altere la aerodinámica, Trek ha desarrollado un sistema de 2 pestañas que lo cubren parcialmente. Estas pestañas están articuladas y ese abren cuando giramos el manillar más allá de los 10º puesto que el puente de freno contacta con ellas. Este movimiento de apertura de las pestañas se produce en momentos de poca velocidad, pues cuando la bici va rápido es imposible aplicar esos grados de giro en el manillar y permiten el buen funcionamiento de un puente de freno como éste, integrado en una pipa de dirección súper aerodinámica.

Es evidente, que este sistema de integración con un complejo sistema de cableado interno, puede complicar el mantenimiento cotidiano, si eres de los que con tu actual bici, lo hacía en casa sin acudir al taller. Sin embargo la Madone, es una bici aero que no pierde ni un ápice de sus prestaciones en todos los aspectos, algo que por ejemplo, si ocurre en algunos modelos de la competencia donde la búsqueda de la máxima aerodinámica va ligada, irremediablemente, con la pérdida de prestaciones en aspectos como la comodidad, la ubicación del cableado, el peso o incluso la calidad de la frenada por la compleja colocación de los puentes de freno.

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