En Arueda gracias a la gestión de Trek España, estamos probando una sensacional Trek Madone 9.5 durante 4 meses, la misma bici cuya prueba inicial ya publicamos en Abril. Decidimos quedárnosla unos meses más para exprimirla a fondo y llevar al límite con el paso de los kilómetros una bici tan tecnológica como la nueva Madone. El test de larga duración que estamos llevando a cabo con esta bici es un tanto especial, donde nos ponemos en la piel de alguien que decide comprarse ésta bici. En estos meses de prueba estamos analizando el desgaste producido por un uso intenso con salidas largas, rodando a altas velocidades, exprimiéndola en competición e incluso subiendo largos puertos del Pirineo.

Entrando al detalle, hasta la fecha hemos recorrido con nuestra Madone 4.535km incluyendo entrenamientos y competiciones de fondo en ruta y circuitos urbanos. Hemos ascendido un total de 50.000 metros de desnivel positivo acumulado y hemos pasado 139 horas pedaleando sobre ella. Todo esto en 78 días, repartidos en 4 meses. Además, para los más curiosos, todos estos datos los estamos actualizando en un perfil de Strava específico para esta bici y test: donde también podréis ver gráficas de pulsaciones y potencia.

Visita al Concept Store

Uno de los momentos clave en esta prueba de larga duración fue nuestra visita al Concept Store BiciSprint de Trek en la localidad de Sabadell. Allí hicimos una puesta a punto de la bici, antes de comenzar a probarla a fondo. El personal cualificado por Trek valoró el estado inicial de la bicicleta para posteriormente, al final de la prueba, puedan evaluar de manera objetiva el nivel de desgaste de diferentes elementos de la bicicleta, además de comprobar su perfecto estado para comenzar a rodar con ella. Lo que más nos preocupaba de la Madone eran los puentes de freno y como iban a responder al desgaste producido por el paso de los kilómetros; suciedad, ruidos, etc… Una inquietud normal cuando nos sacan de nuestra zona de confort y de los frenos que montan casi todas nuestras unidades de test, los frenos Shimano. Pues bien, la conclusión que tenemos de ellos es muy buena, no están precisando, de momento, de ningún cuidado excepcional, no se han desajustado y el único caso en el que hemos tenido que preocuparnos de ellos, ha sido después de los días de lluvia. Sino limpiamos la suciedad acumulada entre los espacios del los puentes el buen funcionamiento se ve comprometido, algo que pasa en cualquier otro puente de freno.

¿Qué ocurre tras 4.500 kilómetros?

Aunque todavía no hemos concluido el test que nos llevará a recorrer bastante más kilómetros de los realizados hasta la fecha, superados ya los 4.500 kilómetros, tenemos ya ciertas referencias sobre el ritmo de desgaste de los elementos más vulnerables al uso en esta Madone, veamos los puntos más significativos.
Neumáticos: Aunque pueda parecer casi imposible, lo cierto es que no hemos sufrido ningún pinchazo en estos 78 días de uso. Eso sí, el neumático trasero Bontrager R4 empieza a tener esas pequeñas grietas generadas por el desgaste, además de empezar a perder la sección redonda o esférica como la que todavía tiene el delantero.

Pastillas de freno: No hemos percibido apenas desgaste en las pastillas de ambas ruedas. Cierto es que este desgaste varía mucha dependiendo del ciclista y del uso que de al freno. En nuestro caso, entrenando tocamos poco el freno, pero en los días de competición esta operación se vuelve mucho más frecuente y se realiza en muchas ocasiones, de forma intensa y agresiva.

Cableado: El cableado de la Trek Madone es otro de los aspectos que nos preocupaba, debido a su guiado interno, en algunas bicis que hemos probado esto a veces puede generar problemas, debido a que el cableado va muy retorcido por dentro del cuadro y puede llevar con el tiempo a un mal funcionamiento del freno por exceso de fricción en el interior de la funda. En nuestro caso el freno funciona como el primer día, suave y con tensión, además no hemos percibido ningún ruido por vibraciones internas de las fundas contra el carbono. En este sentido un 10 por el cableado de la Trek.

Transmisión: Nuestra unidad de pruebas viene equipada con el Shimano Dura-Ace mecánico y el desgaste de éste ha sido mínimo a tenor de nuestras comprobaciones periódicas de elongamiento de cadena o estado de los dientes del casete.

Ruidos: A veces, con el uso de la bici y el paso del tiempo aparecen ruidos. Este aspecto sin embargo, no ha tenido lugar en nuestra Madone, que se muestra como una bici muy fiable y sin apenas incidencia de ruidos. La bici sigue igual de silenciosa que el primer día. Cierto es que no ha pasado mucho tiempo desde que la bici saliera de la caja y que la limpiamos semanalmente, pero no han aparecido tampoco holguras ni puntos críticos de fricción que produjeran ruido alguno.

En la redacción de Arueda os mantendremos informados en próximas noticias o reportajes sobre el devenir de esta interesante prueba de larga duración con una de las bicis más deseadas del momento y por supuesto, una bici nacida para devorar kilómetros, nosotros, ya lo estamos haciendo.