En diciembre de 2013, Bjarne Riis vendió Tinkoff-Saxo al magnate ruso Oleg Tinkov. Se embolsó entre 4,5 y 6 millones de euros en la transacción, más un contrato de un millón de euros anuales por ejercer de mánager del equipo en lo sucesivo. No obstante, sólo duró en el cargo 16 meses más: el pasado 1 de abril, Riis fue cesado y dejó la estructura en la cual llevaba invirtiendo sus conocimientos, su esfuerzo y sus desvelos desde el invierno del año 2000. Ahora quiere recuperarla.

Según el diario danés Ekstra Bladet, Bjarne Riis desea comprar Tinkoff-Saxo y ha realizado ofertas verbales a ciclistas para “unirse a su equipo” en 2016. Otro diario danés, BT, aporta el dato de que Lars Seier Christensen, antiguo CEO y actual gran accionista de Saxo Bank, estaría personalmente implicado en el proyecto.

Durante toda la temporada ha circulado por los mentideros que Riis estaba interesado por volver al ciclismo profesional. Según se publicó y escuchó, ofreció a diversos equipos con ambición o necesidad de un impulso económico como Cult Energy, MTN-Qhubeka, Trek u Orica-GreenEdge la posibilidad de incorporarle a su cuerpo técnico y recibir el patrocinio de Saxo Bank. También el agente Baden Cooke insinuó que podía construir un equipo desde cero. Nada de esto cristalizó. Además, nunca hubo una declaración pública al respecto por parte del exciclista danés más allá de frases ambivalentes durante las retransmisiones del Tour de Francia en la televisión de su país.

Oleg Tinkov y Bjarne Riis, durante la Vuelta a Qatar. Foto: @gregorbrown

Oleg Tinkov y Bjarne Riis, durante la Vuelta a Qatar. Foto: @gregorbrown

La respuesta de Oleg Tinkov al supuesto interés de Riis ha sido fría. A Cyclingnews le dijo por correo electrónico que no sabía “de qué iban esos periodistas daneses locos”. “Recomprar el equipo debe ser un sueño recurrente para Riis”. A Cyclingtips, que no creía que Riis “tuviera el dinero necesario”. “Tendrá deseos, o quizá obsesión por volver al ciclismo. Cuando tenga dinero, que venga y hablaremos”. El domingo, de nuevo en Cyclingnews, describió a Riis como ‘persona non grata’ para el ciclismo, “como Lance Armstrong”, por su confesión a la agencia antidopaje danesa; reconoció contactos con Lars Seier Christensen para después aseverar que ni él ni Riis tienen dinero para comprar el equipo; y puso precio a éste afirmando estar dispuesto a “considerar la venta del equipo” si llegaba una oferta superior a los 4,5 millones de euros, que fue lo que según él gastó en comprar el equipo.

Tinkov desarrolló esto último en Cyclingtips: “Quiero que el ciclismo sea un negocio. Si alguien viene con el dinero necesario, me plantearía vender el equipo para sacar beneficios. Ya he vendido antes cuatro empresas que había montado”. No obstante, la cifra de 4,5 millones de euros tiene trampa: según Ekstra Bladet, el presupuesto del equipo para 2016 es de 16 millones de euros. La parte del león la aporta Oleg Tinkov a través de su Tinkoff Bank, que la próxima temporada no tendrá el apoyo de Saxo Bank. Quien comprara el actual Tinkoff-Saxo debería asumir los contratos y obligaciones de Tinkoff Sports, incluyendo los onerosos emolumentos de Alberto Contador, Peter Sagan y compañía. “Si nadie viene con una oferta convincente, seguiré disfrutando del ciclismo como propietario de este gran equipo”, zanja Tinkov su discurso, que como siempre oscila entre la diatriba y el desafío.