“La etapa más dura es la del sábado. Ahí es donde queremos ganar, ahí es donde queremos atacar. Esperaremos al sábado”. Lo dice Giuseppe Martinelli en la salida de Roa de Duero. Como el sonido del timbre oprimido por el vecino en pleno botellón. De repente llega la realidad, un señor mayor medio calvo, pelo blanco, grandes gafas, para recordar a los jóvenes que al día siguiente también se vive. Los jóvenes esperan a que suba las escaleras, ríen, niegan y maquinan una hora y media de fuegos artificiales – todo eso tardó en formarse la fuga en las carreteras nacionales planas de Burgos. Pero la composición del grupo, del que emergió triunfador Roche y segundo Zubeldia, contaba que Don Giuseppe tenía razón. La fiesta y la pelea infernal no eran para ayer.

En la segunda mitad del recorrido, rutas comarcales alcarreñas, Astana tomó la alternativa con la táctica más seria posible. Vanotti, Zeits, Cataldo, Rosa, Luis León y Landa tirando del pelotón. Purito Rodríguez quiso jugar, mandó a su coequipier Vicioso por delante y demarró. Su movimiento sirvió para eliminar un par de gregarios celestes y demostrar que sus piernas no son suficientes. Después, en la subida a La Quesera (un 2ª calificado de 1ª), le salvó de perder más tiempo el ritmo irregular de los atacantes y la rueda de Dani Moreno, que ayer benefició a su teórico líder, bien por fidelidad o bien por confluencia de intereses.

Se da la circunstancia de que el madrileño fue, antes de y durante la etapa, objeto de discusión por parte del entorno del catalán. Katusha no quiere a Moreno por manías de los directores Azevedo y Ekimov; Ángel Edo, representante tanto de Purito como de su hasta ahora fiel lugarteniente, se ha esforzado por buscarle opciones de futuro que el propio Moreno ha desechado. Hace dos semanas, según contó Edo en la Ser, Moreno decidió cesar su colaboración con el exciclista mediante un mensaje de Whatsapp para poner su destino en manos de otro mánager, que según las pistas del periodista Sergi López-Egea sería el italiano Giuseppe Acquadro. Esto espoleó insinuaciones sobre su conducta en esta Vuelta, en la cual se maneja con un aparente individualismo que, ayer al menos, fue útil para su líder Purito.

¿Dónde estábamos? Ah, sí, en La Quesera. Ahí nos encontramos a Fabio Aru arremetiendo contra el líder Tom Dumoulin, buscando escurrir los tres segundos que le separan del maillot rojo. Sucede que queda patente una vez más que, en el mano a mano, el neerlandés es superior al italiano. Aguanta impasible las acometidas de su rival e incluso realiza una, un golpe de autoridad. “Están intentando aislarme y atacarme pero sé que con seguir la rueda de Aru no hay problema”, asevera tranquilo Dumoulin. “Creo que Aru no estará contento con cómo le ha ido hoy”, zanja. “Yo pienso que tienen que correr diferente si quieren soltarlo. Tienen que jugar más al ataque y no poner tanto ritmo”, diagnostica Purito. Dumoulin, encantado, ya no ve el triunfo en la Vuelta un sueño, sino una realidad que puede definir aún más si hoy aprovecha el final de las murallas de Ávila para tomar más ventaja moral. Les toca a Aru, y Don Giuseppe, intentar evitar que se consume lo que ahora parece inevitable.

La Vuelta a España es retransmitida en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 16:00. Podéis encontrar un análisis del recorrido aquí y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #LV2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Vuelta.