Los cinco pistards sirios huyeron hace dos meses de la guerra civil en su país y ahora pueden volver a entrenar en el velódromo de Berlín.

Después de que la guerra les obligara a abandonar su país, este grupo de cinco ciclistas profesionales sirios han hallado el camino de vuelta a la pista con la ayuda y el equipamiento prestados por el director de los Seis Días de Berlín Dieter Stein y la Federación Alemana de Ciclismo.

Después de obtener asilo en Alemania, y tras dos meses sin rodar en la pista, se presentaron en el velódromo de Berlín con la petición de volver a entrenar. “Resultó que habían realizado una petición de asilo y querían entrenar. Así que les dimos un poco de ropa de deporte, un par de cascos y les dijimos: ‘Ok, sí.’ También les hemos proporcionado cinco bicicletas y les dejamos entrenar durante dos horas”, comenta Dieter Stein. Además, la Federación Alemana de Ciclismo está buscando un entrenador fijo para los cinco.

Ahora, ya con equipamiento y lugar donde entrenar, fijan sus miradas en los próximos Juegos Olímpicos de Río 2016, en los que por primera vez, gracias a un cambio de reglamento del COI, atletas refugiados podrán competir por sus países de acogida.

“Es una sensación genial volver a entrenar después de dos meses en los que vinimos desde nuestro país sin poder hacerlo. Queremos hacerlo cada día, no tenemos nada ahora mismo, solo los entrenamientos y los estudios”, cuenta Tarek Al Maqa, uno de los ciclistas.