| La exigencia en el ciclismo |
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| Por Juan Manuel González (www.entrenabien.com) | |
| domingo, 25 de mayo de 2008 | |
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Cada prueba, en función de la duración, desnivel, ritmo de carrera, condiciones meteorológicas, etcétera, va a tener una exigencia fisiológica diferente y por tanto una preparación especifica. Podemos encontrar ganadores del Tour de Francia o de la Vuelta con unas 100h de pedaleo y medias cercanas en la actualidad a los 40km/h o de la Quebrantahuesos con 5h30’ en sus 205km. Algunos datos de los profesionales En el Tour, algunos estudios con ciclistas de primer nivel han cuantificado a través de sus pulsómetros una demanda total de carrera del 70% en zona aeróbica baja, un 23% en zona aerobica media y un 7% en zona aeróbica alta (por encima de umbral anaeróbico). Seguro que estas intensidades que comentamos son diferentes a las ediciones anteriores a 1910 cuando todavía no se ascendían los Pirineos ni los Alpes, o si los porcentajes los calculásemos a través de los actuales medidores de potencia. Por etapas encontramos diferentes tipos de demanda: en las etapas llanas en las que los corredores pueden ahorrar un 40% de energía rodando en grandes grupos pueden mantenerse en zonas aeróbicas bajas; en las contrarrelojes largas de una hora los especialistas van rodando a cerca de 400watt y por encima del umbral anaeróbico de forma sostenida; en las grandes etapas de montaña (que pueden llegar a sumar en kilómetros de subida el 10% del esfuerzo total de competición, como ha sucedido en las ultimas ediciones de la vuelta a España) se realizan esfuerzos con el 30-40% del tiempo de etapa en zona aeróbica intensa (85-90% frecuencia cardiaca máxima). A parte de estos datos, estudios en "situaciones especiales" han estudiado las demandas de carga externa de los grandes nombres del ciclismo y han determinado en 509watt la media de trabajo desarrollado por Miguel Indurain en su consecución del récord de la hora o los 445-440 watt que mantuvieron Armostrong y Ullrich en su batalla de Alpe d’Huez en 2004. En estudios con pruebas de una semana de duración, hemos encontrado registros de mayores intensidades medias de competición respecto a pruebas de tres semanas; con datos de un 38% del tiempo total en zona aeróbica baja, un 38% del tiempo de esfuerzo total en zona aeróbica media y un 24% del tiempo total en zona aeróbica intensa. Por tanto, podríamos decir a simple vista que es más exigente correr tres pruebas de una semana seguidas que un Tour de Francia de tres semanas. En la Quebrantahuesos En cuanto a las marchas cicloturistas, cada vez más competitivas, vamos ha hacer referencia a las demandas de la tradicional Quebrantahuesos, prueba de 205km y 3500m de desnivel. El tiempo de ascensión de los cuatro puertos (52,5km en total) ronda las 3h-3h30' para un cicloturista de nivel medio-alto. De este tiempo de ascenso, según algunos estudios publicados, entorno al 30% se está por encima de umbral anaeróbico, el 50% próximo a umbral anaeróbico y el 20% a un ritmo aeróbico más bajo durante las subidas. A parte de este análisis en profundidad de las intensidades a las que se suben los puertos en esta clásica prueba, habría que añadir 10-20min más de esfuerzo por encima del umbral anaeróbico que no se realiza en los puertos, sino sobre todo en los primeros compases de la prueba. Más información: www.entrenabien.com |










