Durante un período de descanso, en el que el ritmo de entrenamiento
disminuye, tenemos que adaptar nuestra alimentación si no queremos
aumentar de peso y/o empezar la nueva temporada con un bajo estado
físico.
En general, tenemos que tener en cuenta que si reducimos el ejercicio y el ritmo de vida, disminuye nuestro gasto calórico de un modo significativo, así que debemos también disminuir el aporte de energía. Lo más adecuado sería continuar con una dieta equilibrada y saludable que contenga todos los grupos de alimentos: verduras y hortalizas, frutas, lácticos, hidratos de carbono (pasta, pan, arroz, patata, legumbres y cereales) y proteínas (carnes magras, pescado y huevos), y reducir el consumo de grasas animales (carnes grasas y embutidos, quesos, mantequilla, bollería y pastelería, nata y helados), y de azúcares (dulces, miel y mermelada, azúcar, refrescos, horchatas y granizados).

Rebaja los hidratos
Sería adecuado, además disminuir ligeramente el consumo de hidratos de carbono, puesto que los habíamos aumentado, durante la temporada, para compensar el gasto añadido del entrenamiento. Las cocciones recomendadas son las que incorporan menos grasas en su elaboración: plancha, horno, hervido, brasa…
Una dieta tipo
A continuación os detallamos una dieta tipo para este periodo de no-ejercicio:
- DESAYUNO: Melocotón. Tostadas con tomate, aceite de oliva virgen y jamón serrano. Café con leche.
- ALMUERZO: Parrillada de verduras de temporada. Pollo a la brasa con patata asada. Dos rebanadas de pan (opcional). Dos tajadas de melón.
- MERIENDA: Yogur o cortado.
- CENA: Gazpacho andaluz. Merluza a la papillota con guarnición de arroz salvaje. Dosrebanadas de pan (opcional). Yogur.

Recomendaciones:
Usar de 3 a 5 cucharadas soperas al día de aceite de oliva virgen preferiblemente en crudo. Se recomienda aumentar el consumo de agua (2l.- 2,5l.) para compensar la pérdida de líquidos debida a la temperatura ambiental.
Para llevar las vacaciones de un modo más relajado, podemos incorporar una o dos veces por semana una comida libre, y así darnos de vez en cuando un caprichito bien merecido en nuestro período del año más esperado.
Sería positivo aprovechar estas semanas de ocio para realizar algo de ejercicio aeróbico (nadar, caminar o bicicleta) para mantener la forma física y no disminuir de un modo tan brusco nuestro gasto diario, un poco cada día.
Más información:
www.sticsa.com

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