La Volta a Catalunya está quedando bonita. El desastre de la primera jornada, en la que el pelotón no recibió referencias adecuadas y una escapada de tres corredores de buen motor llegó a meta con una ventaja confortable, ha espoleado a los favoritos y sus escuadras a aprovechar cada metro de competición. Hoy, la batalla comenzó a más de 60 kilómetros de meta y la carrera terminó prácticamente rota.

El equipo que tomó las riendas fue Sky. Los británicos traen una alineación de muchos caballos: los capitanes Xabi Zandio y Nicholas Roche, los escaladores David López, Leo König y Wout Poels, el soldado universal Vasil Kiryienka y los líderes Chris Froome y Richie Porte. Sucede que el anglokeniano refrendó su debilidad en el Alt de la Creueta, punto de partida de las hostilidades: cuando sus compañeros tomaron la cabeza del pelotón, él se relegó a cola. Se cortó y acabó con casi 28 minutos de pérdida. “Se marcó su propio ritmo porque aún se está recuperando de su enfermedad”, asevera sucinto el comunicado de su equipo. Nicolas Portal, director del Sky, dijo que Froome no esta enfermo y sí decepcionado, en palabras del periodista Sergi López-Egea.

Da igual. Sky no creía en nadie y su mejor baza, el diminuto ciclista de Tasmania al que cambió su novia (“Prometerme es lo mejor que me ha pasado. Ya no necesito salir a cenar, beber vino o mantener las apariencias delante de la gente”), está en su mejor momento de siempre. Hecha la escabechina en la Creueta, restaba La Molina para sentenciar. La subida inició con Kiryienka marchándose. Tras él, fuegos artificiales: Dan Martin, Darwin Atapuma. Y dos cohetes: Tejay van Garderen y Alberto Contador.

Todos los aventureros chocaron contra un muro de viento de cara. El americano jugó con convicción y desde muy lejos aprovechando que estaba eliminado para la general tras salir ayer volando por encima de un guardarraíl y perder un cuarto de hora en meta como consecuencia del incidente. Su fuerte apuesta se vio recompensada con una victoria, la segunda de su vida en el World Tour, la segunda en un final en alto de la Volta a Catalunya.

Mientras tanto, el superclase pinteño se despegó del resto de favoritos con facilidad. Les había ganado la mano, pero entonces una bestia bielorrusa se dejó caer desde la cabeza de carrera hasta la rueda delantera de Richie Porte. Su ritmo demoledor atrapó a Contador y lanzó a su líder, que con una aceleración postrera distanció a todos sus rivales y estuvo cerca de alcanzar a Van Garderen.

Bart de Clercq, nuevo líder de la Volta a Catalunya

Bart de Clercq, nuevo líder de la Volta a Catalunya

La magnífica contienda arrasó al pelotón: 92 corredores de los 169 participantes llegaron juntitos a 28 minutos, uno de ellos Maciej Paterski (CCC), miembro de la terna de incómodos escapados de la jornada inicial. El portador del maillot blanquiverde, Pierre Rolland (Europcar), perdió cinco minutos y dejó de ser un problema para los grandes favoritos. Y Bart de Clercq…

Bart de Clercq, el modesto gregario de Lotto-Soudal, sobrevivió. Sólo perdió 44” con Porte que sumados a las bonificaciones y a los 1’34” que cedió ayer aún le permiten resistir en cabeza de la clasificación con 21” sobre el tasmano y otros tres corredores (Pozzovivo, Contador, Dan Martin) a menos de 30” de su posición de privilegio. Por delante, una jornada con puertecito (Valls, mañana), otra inofensiva (Port Aventura, pasado) y una última insidiosa (Barcelona – Montjuic, el domingo), todas ellas perladas de bonificaciones que, sumadas a pequeñas diferencias en meta, pueden mover la general de la ronda catalana de aquí a su conclusión.