El ciclismo está lleno de casos curiosos, y desde luego el de Stefano Cecchini es uno de ellos. Este corredor italiano de marchas Gran Fondo, de las que ha ganado ya más de una decena, tiene ni más ni menos que 38 años. Y precisamente ahora –a buenas horas, mangas verdes- quiere convertirse en profesional. La historia de este transalpino ha trascendido por una entrevista en La Gazzetta dello Sport, diario de referencia italiano en el mundillo.

Se le conoce como el ‘Rey de Strava’ porque tiene registros al alcance de muy pocos en los grandes puertos transalpinos, mejores que los de muchos ciclistas profesionales. En el Passo Giau, por ejemplo, es el quinto mejor en la conocidísima aplicación de entrenamientos a poco más de un minuto de Joe Dombrowski. Y ahora pretende un contrato profesional. Un ‘neo’ de 38 años sería, cuanto menos, algo verdaderamente curioso.

La sombra de su padre

Pero su gran problema, dice Stefano, es precisamente ser ‘hijo de’. Algo que tantas veces ha ayudado a mucha gente a conseguir salvoconducto para un objetivo, y que él lamenta profundamente. Porque su padre no es otro que el doctor Luigi Cecchini, compañero de prácticas de Eufemiano Fuentes en los años más turbulentos del ciclismo a nivel mundial. Entre sus clientes se cuenta, por ejemplo, Bjarne Riis que estaba bajo su supervisión cuando ganó el Tour de 1996. El mismo que luego confesó haberse adjudicado recurriendo a la EPO. Tyler Hamiltón llegó a confesar haber logrado la medalla de bronce en Sydney 2000 “gracias a los consejos de Cecchini, que me hacen más fuerte. Antes yo era un diésel”.

Así las cosas, Stefano asegura que a día de hoy negocia con un equipo Pro Continental para conseguir un contrato. También afirma que ya ha sido probado por conjuntos World Tour: “Después de ver mis tiempos me llamaron. Me probaron en tres puertos y vieron los datos, pero después todo se detuvo porque estaban asustados por el nombre que tengo”. Cuando hizo aquella prueba, Cecchini hizo un minuto más de lo que tardó Nibali en el pasado Giro.

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Captura de pantalla de la entrevista en la Gazzetta, difundida por el equipo Nippo – Vini Fantini vía comunicado.

La afirmación más dura de Cecchini hijo ha sido la referente al interés de los equipos Androni y Nippo – Vini Fantini: “Estaban interesados en mí, pero me dijeron que si me fichaban podrían llegar a perder la invitación al Giro de Italia por el pasado de mi padre”. Desde luego no es una sentencia cualquiera.

Nippo responde

Y tanto es así que Nippo – Vini Fantini ha respondido a las frases vertidas por Cecchini en la entrevista. Hay que tener en cuenta que en Italia todo lo que aparece en la Gazzetta es del máximo interés deportivo. Así que la escuadra italojaponesa no ha esperado demasiado en sus reacciones, y a media tarde enviaba un comunicado en el que daba una versión completamente distinta de los hechos. El cual, por cierto, hemos recibido en esta redacción pero no se ha colgado en su página web oficial.

En dicho comunicado, el manager general del Nippo Francesco Pelosi apunta que fue invitado a una cena por un representante de ciclistas. “Dentro del tiempo que tengo, intento escuchar siempre a todo el mundo, así que acudí”, relata el comunicado. Cuando se encontró con Cecchini y éste se le ofreció para su equipo, Pelosi asegura haberle explicado los motivos por los que dicho acuerdo no era posible: “Le dije que con nosotros era imposible. Somos una escuadra italo-japonesa que busca desarrollar talentos, con una misión importante de crecer cada año hasta los JJOO de Tokio 2020, y no podemos pensar en otra cosa que nos distraiga de ese importante cometido”, continúa la nota, que acaba calificando la información de la Gazzetta como “incorrecta” y asegura que ha provocado “una incomodidad inútil”.

Lo del temor por perder la plaza para el Giro no aparece por ningún sitio. Evidentemente las versiones son radicalmente opuestas, pero ofrecimientos de corredores a los equipos profesionales hay por decenas cada semana, algunos también hablan públicamente y los equipos no se apresuran a publicar desmentidos. En cualquier caso, veremos si finalmente Stefano Cecchini termina haciendo realidad su ilusión de ser ciclista profesional… al filo de los 40. Otro asunto es si, a estas alturas y cuando empieza a recuperar la credibilidad perdida, está el ciclismo para ver episodios como este.