En este artículo os analizamos cuatro modelos de cierres súper ligeros. Cómo podréis comprobar, la norma general es que todo ahorro en peso tiene un coste en cuanto a funcionalidad. Por eso hay que estar muy atento para saber cuánto uso práctico estamos dispuestos a sacrificar por limar unos gramos a nuestra bicicleta.
Los más veteranos recordaréis los cierres Ringlé Ti Stix, a principios de los noventa, en los inicios del mountain bike, podríamos decir que fueron los precursores en la personalización de la bicicleta. Hasta entonces las piezas que se montaban eran las que se proporcionaba con el grupo de serie, y a partir de que Ringlé sacó sus cierres, una prole de fabricantes, maestros del CNC, empezaron a sacar al mercado todo tipo de piezas personalizadas. Aquellos originales cierres pesaban alrededor de 80 gramos. La inventiva y la evolución en los materiales ha hecho que hoy podamos mostraros cierres con un peso alrededor de los 50gramos.
¿Cuanto peso ahorramos por cambiar los cierres? La perdida de peso no es poca, como mínimo rebajaremos 60 gramos en el peso de la bici. Por ejemplo los cierres que se incluyen en las ruedas Campagnolo Neutron pesan 118 gramos y los de las Mavic SSC SL aproximadamente 113. Estamos hablando de los cierres de ruedas altas de gama, si usáis cierres más normales la perdida de peso será mayor. Para la comparativa hemos escogido los cuatro modelos más ligeros que se pueden encontrar en el mercado español. Si bien un cierre tiene un mecanismo sencillo, cada uno de los modelos elegidos tiene unas particularidades que lo harán más o menos apropiado para cada tipo de usuario.
Tune Skyline Es la versión más radical de un cierre. Se trata de un eje y una llave especial para abrirlo y cerrarlo. Por este motivo ya no es un cierre rápido, pero a pesar de ello os queríamos mostrar los límites de peso de unos cierres. Los cierres pesan 17 gramos a los que habría que añadir los 3 gramos de la llave. El peso es de récord, pero a costa de sacrificar la funcionalidad. Los ejes tanto delantero como trasero son de aluminio, al igual que las tapas laterales. Parece mentira, pero por poco que tengáis que desmontar la rueda delantera con cierta frecuencia para meter la bici en el coche o en la baca, la llavecita se convierte en un engorro. Tampoco hay que olvidarse la llave en las salidas puesto que si hay pinchazo no podréis cambiar la cámara. ¿En qué casos recomendaríamos este cierre? Ciclistas radicales en cuanto al ahorro de peso, que no tengan que desmontar su bici a menudo para ir de viaje y que cuenten con una bolsita de sillín (es la manera más práctica, sencilla y eficaz de no olvidarse la llave). Un último detalle, están disponibles solo en color dorado.
Tune AC14 Fueron de los primeros cierres en rozar los 50 gramos gracias a su eje de aluminio delantero y a su eje de titanio 6-4 trasero. Como particularidad hay que destacar que la leva del cierre de titanio no tiene tope; es decir, se puede girar una vuelta completa. Esto significa que al cerrar hay que girar la palanca hasta que notemos la máxima resistencia, ya que si continuásemos girándola, abriríamos el cierre. Esto es difícil que suceda, puesto que antes de dar la vuelta tocaría con el cuadro u horquilla, pero sí que le quita algo de rapidez y funcionalidad a su mecanismo de cierre. Estos cierres están disponibles en una gran variedad de colores con lo que seguro que encuentras uno que haga juego con los colores de tu bici.
M2Racer
Son los cierres rápidos más ligeros que conocemos, con sus 37 gramos han batido récords. Cuentan con ejes de titanio, leva de titanio y el resto de elementos en aluminio. Inicialmente se servían sin los muelles laterales lo que complicaba bastante el momento de sacar y meter la rueda, haciéndolos poco rápidos. M2Racer se dio cuenta de ello y la segunda generación ya se vendió con estos muelles. En cuanto a su funcionamiento, es el menos satisfactorio de los tres; la cabeza de la palanca de cierre de aluminio gira sobre otra pieza de aluminio y, pasadas unas cuantas extracciones de rueda, la cabeza de la palanca ya tenía signos de desgaste y había desaparecido el anodizado. Por otro lado, el contacto entre las dos piezas de aluminio provocaba chirridos y una excesiva dureza en el giro de la palanca cuando se apretaba el cierre. Una pieza de teflón en la base de la palanca hubiera solucionado estos problemas y lo habría convertido en el cierre definitivo.
Carbon Ti Fabricado en titanio 6-4 y aluminio 7075 este ha sido nuestro favorito, por ello lo hemos escogido para equipar la bici 6.8 del año próximo. ¿Por qué lo hemos elegido? Es el más “pesado” junto con el Tune AC14, pero es el que menos sacrifica la funcionalidad de un cierre rápido. Por un lado es el que tiene mayor superficie de apoyo sobre los laterales del cuadro-horquilla. Por otro lado, no tiene el inconveniente de la leva giratoria de los Tune, ni el chirrido de los M2Racer. Se podrían mejorar, eso sí, la palanca que tiene un movimiento de 180 grados, sin embargo ésta sólo se aplica entre los 0 y los 90 grados, por lo que hay 90 grados de movimiento inútil de la leva. Un pequeño tope para no tener que recorrer esos 90 grados ‘muertos’ lo haría perfecto. Al igual que los Tune AC14, los CarbonTi los puedes encontrar en multitud de colores.
Conclusiones Dejando de lado el Tune Skyline, los otros tres cierres rápidos, a pesar de serlo, no tiene la palanca que proporciona un cierre rápido normal, es decir, al apretar la leva, el recorrido que se cierra no es tan grande como en un cierre estándar. ¿Esto en que afecta?, pues que simplemente que habrá que desenroscar la tuerca del lado contrario a la leva más vueltas que en un cierre estándar. Si quieres lo más ligero a toda costa: Tune Skyline. Si quieres lo más ligero a toda costa, pero sin el engorro de la llave: M2Racer. Y si soportas unos gramos de más a cambio de una mayor funcionalidad Tune AC14 o CarbonTi.