|
Dejando de lado excentricidades como CarbonTi o Ax-Lightness los frenos
más ligeros que podemos encontrar en el mercado sin tener que esperar
más de 6 meses a que nos los sirvan se reducen a los Zero Gravity (ZG) y a los M5.
Los modelos de esta comprativa son los de 2006 puesto que la duración de la prueba así lo ha requerido, durante estos meses los hemos exprimido a tope, utilizándolos en Alpes, Dolomitas y Pirineos donde pudieron mostrarnos sus virtudes y defectos a lo largo de multilples y variados descensos. En la versión 2007 los M5 tienen unos portazapatas más ligeros y su tamaño se ha reducido sensiblemente para que no sobresalgan tanto lateralmente del cuadro. En cuanto a ZG para 2007 los brazos del freno se han hecho algo más rígidos y se ha mejorado el sistema de apriete del cable de freno.
Diseño
Personalmente opino que en cuanto a diseño y belleza los ZG ganan la batalla. Los puentes M5 son bastante más grandes, de un aspecto más robusto y consistente, y su acabado en negro brillante es excelente, pero el diseño minimalista, la precisión en el mecanizado y el anodizado negro mate de los ZG los hace a primera vista más atractivos.
Cuando los tienes en las manos entiendes el por qué de su elevado precio, está más que justificado, el acabado es perfecto y te fijas en porqué los brazos de freno han de tener una tolerancia de mecanizado bajísima para moverse sin tocarse uno con otro. En el caso de los M5 el mecanizado se ha utilizado a fondo para ahuecar los brazos y aligerarlos el máximo posible, eso sí, sin sacrificar rigidez. El puente trasero del M5 es un poco más pequeño que el delantero, ya que la rueda trasera no necesita tanta fuerza para frenarse.
Ambos modelos están construídos en aluminio 7076 –T6. En los ZG todos los tornillos son de titanio mientras que M5 emplea el titanio para el tornillo de anclaje del freno al cuadro, aluminio en los tornillos de los portazapatas y acero inoxidable en el resto.
Peso
Vayamos a lo que más interesa a los amantes de la sección 6.8: el peso. El ganador en este capítulo es ZG, su peso completo y comprobado, zapatas de freno para llanta de aluminio incluídas es de 186 gramos. Los M5, como ya sabíamos de antemano, son algo más pesados, el juego completo dio un peso de 208g, es decir, 22g más que los ZG.
Particularidades
Hay varios factores y detalles a tener en cuenta antes de decidirse por un modelo u otro:
-
Los puentes M5 no se pueden abrir, por lo que es recomendable utilizarlos con manetas Campagnolo.
- En ambos modelos, cuando son nuevos, la distancia de la pastilla a la llanta es mínima y es fácil hacer que roce con ésta, el problema desaparecerá tras algunos descensos en los que se gaste un poco la pastilla. Por ello no recomendamos estrenarlos en ninguna marcha o carrera, si no estrenarlos durante algunos entrenos para que acaben de ajustarse.
- Los M5 no son fáciles de limpiar, tantos huecos en sus brazos requieren más dedicación que los ZG para dejarlos como nuevos.
- Los ZG traen de serie cuatro pares de zapatas, dos para llanta de carbono y dos para llanta de aluminio, M5 no trae zapatas de freno (sí portazapatas).

- El portazapatas ZG es compatible con zapatas compatibles con Campagnolo y el portazapatas M5 es compatible con zapatas compatibles con Shimano
Funcionamiento
Antes de empezar a valorar ambos frenos hay que aclarar el sistema que emplea cada uno. Los M5 son frenos de un sólo pivote, es decir, los dos brazos del freno pivotan sobre un único eje.

En un freno de doble pivote no es necesario ejercer tanta fuerza sobre la maneta como en uno de pivote simple para obtener una misma fuerza de frenado sobre la llanta.
En el caso de los ZG nos encontramos con unos frenos de pseudo doble pivote, se trata de una solución patentada por Ted Ciamillo (el inventor de los ZG) que se queda a medio camino entre un diseño de un pivote y de dos pivotes.
El funcionamiento en marcha de ambos modelos es completamente diferente, los M5 son pura rigidez, toda la fuerza al apretar las manetas de freno se transmite directamente a la llanta. Estos frenos poseen una gran fuerza bruta, de sobra para parar la bici en cualquier momento. La fuerza de frenada no es lineal, llega un punto que apretando un poco más la fuerza de frenado aumenta considerablemente y por lo tanto requieren de un piloto con mucho tacto, sobretodo a la hora de apurar la frenada en curvas. Comparando con los Shimano Dura Ace y Campagnolo Record nos atreveríamos a decir que están a la par en cuanto a la fuerza de frenado, pero en inferioridad respecto a modulación.
Los ZG son todo lo contrario, dóciles en su manejo, con una grandísima modulación y progresividad y una buena fuerza de frenada son una delicia para los ciclistas que no tenemos una gran finura a la hora de apurar frenadas. Si realzamos su gran modulación también hay que dejar claro que no llegan a tener el mordiente de los M5, Record o Dura Ace, con nuestros 70kg no hemos tenido ningún problema en utilizarlos descendiendo puertos alpinos, pero quizá a un ciclista más pesado la potencia de frenada le parezca insuficiente. Así como los M5 parecen ir sobrados, los ZG no dan la sensación de tener esa reserva de potencia que sí tienen los M5, los Campagnolo Record y los Shimano Dura Ace.
Ganador
Como siempre todo depende, personalmente nos quedamos con los Zero Gravity por su diseño minimalista, su alta modulación y porque con nuestro peso y tipo de uso su potencia de frenada son más que suficientes. Actualmente estamos utilizando un grupo SRAM Force por lo que los M5 no son una opción por no poder abrirse desde el puente de freno. Para ciclistas pesados, o aquellos que compitan, o los que sean buenos descendedores, o simplemente los que quieran los frenos más potentes de los dos de la comparativa, deberían decidirse por los M5.
Zero Gravity
Peso: 186g
PVP: 450 €
Distribuye en España: Speedinc
M5
Peso: 208g
PVP: 395 €
Distribuye en España: Alpcross
|