Ahora que 2015 apura sus últimas horas y se cuentan los días para el comienzo de la temporada 2016, es bueno echar la vista atrás y recordar lo que ha pasado en la campaña que ya termina. Por eso proponemos este pequeño resumen visual del año de competición en 10 imágenes. Somos conscientes de que una temporada da para un sinfín de momentos que inmortalizar. Y también que cada uno tiene un criterio distinto, por lo que esto es sólo una de las cientos de propuestas que podrían hacerse. Ni mejor ni peor que cualquier otra.

Se ha intentado no centrarlo todo en el ciclismo patrio, pero también es cierto que la perspectiva nacional tiene que estar presente. También hemos tratado de repartirlas a lo largo de todo el calendario, en pruebas importantes. Sin más, espero que guste a los lectores y, sobre todo, que 2016 sea un año con muchos más momentos dignos de ser inmortales. Feliz año nuevo.

10. El tren desbocado. André Greipel es un sprinter extraño. Normalmente los velocistas suelen tener su mayor punta de velocidad a una edad más temprana para volverse más ‘diesel’ a medida que cumplen años. El alemán, a los 33, parece ir al revés. Este 2015 ha firmado 16 victorias, más o menos dentro de su media. La diferencia es que esta vez sumó cuatro dianas en el Tour de Francia, donde fue el mejor de los hombres rápidos. Muy por encima de su archienemigo Cavendish, por ejemplo.

9. La peor cara del ciclismo. El lado más cruel de este deporte son siempre las caídas. Nadie está libre de ellas, pero todavía es peor cuando la mala suerte se ceba con un corredor o equipo. En este sentido, Cofidis se llevó la palma en el pasado Tour de Francia. No sólo su líder Bouhanni –que llegaba ‘tocado’ tras un fuerte golpe en el Campeonato nacional- tuvo que abandonar, sino que hasta cinco compañeros se fueron al suelo. Navarro, Maté, Edet… Cómo sería el impacto que algunas bicis acabaron en un arroyo cercano.

8. Del ‘Tiburón’ al ‘Halcón’. Entre finales de los 90 y principios de la pasada década, se conocía como El Halcón –Il Falco- al bicampeón del Giro de Italia Paolo Savoldelli, que pasaba apuros cuesta arriba pero lo recuperaba todo para abajo. En una temporada extraña, donde fue de menos a más en el Tour pero se quedó fuera del podio, Vincenzo Nibali consiguió la mejor victoria del año cuesta abajo. Fue en Il Lombardia, probablemente el mejor descenso del año.

7. Lágrimas por un sueño cumplido. Hay corredores con ambiciones que acaban lastrando su carrera. Tal vez sea demasiado decir eso de Alejandro Valverde, un corredor que ronda ya las 100 victorias. Pero sí es cierto que podrían ser muchas más de no haberse obsesionado con subir al podio del Tour de Francia. Finalmente, con 35 años y tras haber perdido una gran oportunidad en 2014, lo consiguió. Y en Alpe D’Huez, extenuado tras 20 días de competición, lloró como un niño chico.

6. Por los aires. Las clásicas del adoquín suelen dejar hermosas estampas de esfuerzo. Y también auténticos amasijos de carbono en las montoneras que se producen. En este caso, el accidente que nos ocupa es de lo más extraño. En la Gent-Wevelgem, Geraint Thomas perdió el control de su bici y se salió del pavimento sin una razón lógica aparente. Si poco control tenía de su máquina, lo acabó de perder sobre la hierba hasta salir literalmente volando. No pasó a mayores y el británico del Sky acabó siendo tercero.