Sigue el principio de que un timbre debería desaparecer, solo para hacer notar su presencia cuando suena.

El timbre Spurcycle, con un peso de tan solo 45 g, unas dimensiones reducidas de 30 mm por 20,5 mm y fabricado en Estados Unidos, está disponible en dos colores: metal en bruto y negro DLC (Carbono Como Diamante, un revestimiento de baja fricción y gran dureza que también se usa en otros componentes como cadenas u horquillas de suspensión). El sistema de montado es adaptable prácticamente a cualquier manillar del mercado y de fácil instalación.

Spurcycle afirma que su timbre es más efectivo que cualquier otro, con el llamativo y largo sonido que emite, que puede ser regulado gracias a la palanca de alambre que acciona el percutor de latón de la campana. De esta forma se puede optar por un educado aviso para pedir paso a un peatón cercano o un fuerte ring que avise a un despistado conductor de vehículo. Además, los creadores también aseguran que el timbre no suena nunca si no es accionado por el usuario. De hecho han realizado pruebas en MTB en las que el timbre no ha sonado hasta el momento en que había necesidad de adelantar.

En cuanto al diseño, gracias a su tamaño y colores, el timbre Spurcycle es de los más discretos del mercado, tanto que no desentona en una bici de carretera. El mayor inconveniente probablemente sea su precio, $49 el modelo en metal en bruto y $59 el modelo en color negro, aunque dispone de una garantía de por vida.