El MPCC lanza un comunicado en el que se dice que el tramadol pasará a ser una sustancia prohibida en 2016. La AMA lo contradice.

El colectivo profesional, Movimiento Por un Ciclismo Creíble presentaba este miércoles un comunicado que decía: “El tramadol se añadirá a la lista de sustancias prohibidas a partir del 1 de enero de 2016“.  Se da a entender entonces que el tramadol, una sustancia de uso legal en estos momentos, pasaría a quedar vedada por la AMA después de que el MPCC hubiese pedido su retirada en repetidas ocasiones.

Sin embargo, CyclingTips asegura haber recibido una supuesta respuesta negativa por parte de la AMA. La Agencia Mundial Antidopaje considera el tramadol una sustancia “en la lista preventiva” y “seguirá estándolo en 2016”. La AMA habría añadido que el tramadol podría pasar a ser considerada una sustancia prohibida si la propia agencia y los expertos anti-doping así lo consideraban. Algunos ciclistas como Tayler Phiney ya han pedido en alguna ocasión la prohibición del tramadol, alegando su peligrosidad y espíritu antideportivo.

Se trata de un analgésico autorizado que reduce los reflejos de los corredores y puede ser adictivo, a cambio hace desaparecer el dolor y permite cargas de entreno y esfuerzos superiores. Desde que en 2013 se reconociera su uso generalizado, varios médicos de equipo han pedido su prohibición.

En el año 2014, el doctor del equipo Lotto decía lo siguiente: “El tramadol no explicará todas las caídas, pero en cualquier caso es un medicamento que actúa sobre el sistema nervioso central y engendra serios problemas de concentración. Ya no lo utilizamos en Lotto, pero sí lo hacen otros equipos que están fuera del MPCC, como Sky, BMC y Omega Pharma, donde lo prescriben todavía“.

Según Prentice Steffen, médico del Garmin: “Este medicamento estaba inicialmente destinado a tratar dolores crónicos y ahora se usa para otros fines. Pero si hace desaparecer el dolor y permite entrenarse más duro, no es un producto que mejora enormemente los rendimientos, pero sí hace que disminuya la atención y los reflejos. Es muy adictivo y, por tanto, peligroso“.