Fotos: Jesús Andrés Fernández

Probamos la última incorporación en la gama de carretera de Trek, un modelo de gran ligereza y acabados.

Justo antes de ponerse en marcha el Tour 2014, Trek presentó esta Émonda SLR. Traspasado el modelo Madone a bici de competición “semi-aero”, la firma estadounidense otorgó todo el protagonismo a una bicicleta que llegaba al marcado con el marchamo inicial de ser muy ligera y escaladora. No en vano, Trek aseguró en su presentación que se trataba de la bicicleta más ligera del mercado en cada uno de sus montajes. Para atestiguar esta afirmación, los chicos de Trek habían preparado una delicatesen en el tope de gama con un montaje comercial con un peso anunciado de sólo 4,65kg (talla 56).

Una bici muy ligera

No hemos podido comprobar uno a uno si, en efecto, cada uno de los montajes en los que se vende esta Émonda es el más ligero del mercado en su categoría. Aún así, creo que podemos asegurar que Trek no exagera demasiado con esta afirmación. Una buena prueba de que dicen la verdad es precisamente esta Émonda SLR 6 que hemos probado en Arueda.com. El peso comprobado de esta bici en talla 56 y altura H2 es de 6,69 kg. Un peso magnífico para un modelo que no cuenta con lujos en el montaje, más bien al contrario: ruedas de gama media, grupo Ultegra, manillar y potencia de aluminio, sillín medio… Un peso como ese en una bici con semejante montaje y en esa talla es algo que hemos visto muy pocas veces. La conclusión es que estamos ante un cuadro muy ligero, pero faltaba comprobar si también es suficientemente rígido.

En marcha

Recordemos que Trek, al igual que otros modelos, comercializa la Émonda en diferentes acabados. El SLR que hemos probado nosotros es el tope de gama con grandes detalles y fabricado en carbono OCLV 700: cableado interno, caja de pedalier BB90, horquilla cónica y asimétrica E2 y, especialmente, el nuevo sistema de transmisión de datos por Bluetooth S DuoTrap S (más discreto, fiable y eficaz). En marcha la bici se comporta de manera excelente en todos los terrenos. Obviamente, es una bici con la que se sube de manera excelente y que, pese a su ligereza en el cuadro, es de una rigidez contrastada. La línea horquilla-pipa de dirección es un punto de apoyo magnífico cuando nos ponemos de pie. Y la sensación de pedaleo es poderosa, redonda cuando lo hacemos sentados sobre el sillín.

El peso real de este montaje es muy ligero y el nivel de acabados del cuadro magnifico.

También la parte trasera es bastante rígida, gracias quizás al sistema de tija invertida (Ride Tuned) que Trek hace tiempo que emplea en sus modelos tope de gama. Aunque nosotros somos partidarios de tijas convencionales (de sección redonda, a poder ser), hay que reconocer que la que emplea Trek en la Émonda tiene sus ventajas: es probablemente más rígida y evita la posible entrada de agua en días de lluvia. De todos modos, seguimos sin entender por qué este tipo de tijas se ofrecen con unas longitudes tan justitas. En el modelo de prueba apenas pudimos colocar el asiento a nuestra altura habitual por miedo de superar el límite en el apriete (bastaría con un par de centímetros extras para evitar estos problemas). Por acabar con el cuadro, la única concesión a la comodidad que hemos notado es en el triángulo trasero, que absorbe de manera aceptable los baches de la carretera.