Publicamos la prueba de esta bici de carretera específica para mujeres que combina acertadamente rendimiento, comodidad y diseño.

Fotos: Jesús Andrés Fernández

La estadounidense Trek, sigue empeñada en satisfacer las necesidades de todo ciclista, sea cual sea su nivel, uso, morfología o género con las mejores bicicletas de cada categoría. Para comprobarlo, basta con echar un ojo a su extensísimo catálogo de carretera, repleta de bicicletas con geometrías, materiales, colores y tallas casi interminables. Si nos ceñimos a bicicletas para rendir a un alto nivel, Trek divide su catálogo en dos grupos; por un lado están las ligeras y rápidas Émonda (agresiva, extremadamente ligera y escaladora) y Madone (aerodinámica, estable y veloz) y por otro la cómoda y resistente Domane. Pero conscientes también de que el público femenino tenemos necesidades y morfologías diferentes, partiendo desde cero ha creado el modelo Silque; una bici completamente nueva que nace agrupando el conocimiento, la experiencia y las virtudes de los modelos anteriores.

La familia Silque está a caballo entre la Madone y la Domane, proporcionando una conducción más suave y confortable que la primera pero más agilidad y nervio que la segunda. Con una geometría específica para mujeres, marcada por un tubo horizontal más bajo y algo más corto, una pipa de dirección bastante más alta y la revolucionaria rótula IsoSpeed… estos elementos aportan una comodidad extra convirtiéndola en la bici ideal para largos recorridos en los que la aerodinámica y la velocidad no es fundamental. La rótula IsoSpeed merece un comentario aparte: una unión elástica que mediante un elastómero une el tubo horizontal con el vertical y duplica la absorción vertical cuando pedaleamos por los terrenos más rotos y que en un principio se ideó para que profesionales como Fabian Cancellara volasen en los adoquines de la Paris-Roubaix.

Cuadro de carbono OCLV 400 y la tecnología Trek más avanzada en una bici llena de detalles con unos acabados muy cuidados

Disponible en cinco modelos con diferentes calidades de carbono OCLV –una tecnología de fabricación de carbono exclusiva de Trek empleada desde hace dos décadas– y componentes, hemos podido probar a fondo la tercera de la gama. Llamada Silque SL, mantiene la misma geometría y tecnología que la tope de gama pero está fabricada con carbono OCLV 400 algo más sencillo y componentes menos elitistas. Fabricada en seis tallas y disponible en un único color, el cuadro destaca por sus detalles; además de la tecnología IsoSpeed que, como hemos dicho antes, proporciona una comodidad extra, un rígido y ancho eje de pedalier BB90, tubo de dirección y horquilla conificados que reducen peso y mejoran la conducción, cableado totalmente interior y una pintura resistente y muy bien acabada. Nos llama la atención el pequeño tope por encima del eje de pedalier, que evita la caída de la cadena del plato pequeño. Otros detalles que hacen de esta Trek una bici especial son el hueco limpio y aerodinámico para colocar un sensor de velocidad y cadencia integrado en la vaina trasera llamado DuoTrap y los agujeros en vainas y horquilla que permiten colocar guardabarros para los días con climatología adversa o terrenos especialmente sucios.

Montado con el contrastado grupo Ultegra mecánico de 11 velocidades, el resto de componentes son Bontrager –marca de la casa–, con ruedas Race compatibles con cubiertas tubeless ready, cubiertas de 25 mm, potencia y manillar de aluminio, tija de carbono con retroceso y un acolchado sillín Affinity 2.