| Génesis y expansión |
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| Por Xavi Ensenyat | |
| jueves, 24 de enero de 2008 | |
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Mucho se ha especulado sobre el origen del triatlón, pero la primera
referencia escrita ya aparece en 1920 en el periódico francés L'Auto (el mismo que había impulsado el nacimiento del Tour 17 años antes).
Esta prestigiosa publicación gala informaba de un concurso llamado "Les Trois sports", que se parece mucho al triatlón moderno, pero con el orden cambiado: una carrera a pie de 3 kilómetros, 12 kilómetros en bici y un segmento de natación en el canal Marne. Al margen de alguna otra competición aislada en Francia, el triatlón no surgiría en Estados Unidos hasta principios de los 70. El Club de Atletismo de San Diego empezó a poner en práctica el triatlón como alternativa al entrenamiento atlético. En este sentido, las primeras pruebas consistían en 10 kilómetros de carrera a pie, 8 kilómetros de ciclismo y 500 metros de natación. La "Mission Bay Triathlon" , organizada por este club californiano, se celebró el 25 de septiembre de 1974 y participaron 46 atletas. Para algunos esta fecha debe considerarse el punto de arranque del triatlón moderno, pero aún faltaba corregir el orden (la natación en el lugar de la carrera a pie). Hawaii, el ‘big bang’ Ya existía la semilla, pero no comenzó la verdadera expansión hasta que unos marines inventaron el Ironman de Hawaii. En el estado número 50 de los Estados Unidos, se discutió entre marines sobre cuál era la prueba más dura que se celebraba en estas islas: la travesía a nado de la bahía de Waikiki (3.800 metros), la vuelta ciclista a Ohau (180 kilómetros) o la maratón de Honolulu (42,195 km.). Como no llegaron a una respuesta concluyente, el comandante John Collins tomó la resolución de unir las tres pruebas en una misma carrera, lo que ocurrió por primera vez en 1978. Fue bautizada como Ironman (hombre de hierro), una perfecta definición para los que llegaban a meta. Hawaii supuso el despegue definitivo, la profesionalización del modelo organizativo y la cobertura mediática gracias a la televisión. El único inconveniente eran las distancias, inalcanzables para la mayoría de mortales. De este modo, empezaron a surgir en muchos lugares triatlones de distancias más cortas y humanizadas, lo que permitió la explosión popular. 1989, un año clave En los 80 surgían un sinfín de pruebas en todo el planeta. Sin embargo, ningún organismo internacional ejercía de nexo de unión. Hasta que en 1989 se fundó la ITU (Unión Internacional de Triatlón) en Avignon (Francia) y se disputaron los primeros Mundiales. Se estableció que la distancia olímpica fuera de 1,5 km. de natación, 40 km. de ciclismo y 10 km. de carrera a pie, lo que también fue adoptado para las pruebas de la Copa del Mundo. En 1994 se dio el paso definitivo en su reconocimiento como deporte con personalidad propia: en el Congreso del COI (Comité Olímpico Internacional) celebrado en París, se decidió incorporar el triatlón al programa olímpico en los Juegos de Sydney 2000. Se da la circunstancia que ningún otro deporte ha sido incluido en el programa olímpico con tanta rapidez desde su nacimiento. Desde 1989, el triatlón ha crecido sin parar y a día de hoy tenemos 120 federaciones afiliadas en todo el mundo: desde la caribeña isla de Aruba hasta los desiertos de Mongolia; pasando por países tan pequeños como Andorra, Gibraltar o Malta. Introducción en España En nuestro país, la primera referencia de algo similar al triatlón es un Concurso de Ciclo-Nata-Cross organizado en la ciudad de Castro Urdiales (Cantabria), en 1963. En 1984 Guadalajara organizó el primer triatlón. Lo curioso es que al carecer de aguas abiertas en la ciudad, decidieron cambiar el orden y poner la natación al final. La prueba fue organizada por un grupo de atletas de Guadalajara, siguiendo el ejemplo francés y norteamericano, planteada como alternativa original y moderna a las carreras populares. Uno de aquellos pioneros fue Enrique Quesada, actual presidente del Comité Técnico de la ITU y ex presidente y director de Competiciones de la FETRI (Federación Española de Triatlón). Su testimonio es importante para conocer de primera mano la introducción del triatlón en España, que se llevó a cabo con celeridad: "Todo el que se decidió a organizar una carrera lo pudo hacer sin mayores problemas. Guadalajara, Santander, Rota, Lanzarote, Bañolas y San Sebastián fueron los primeros lugares", relata para Arueda.com Quesada, quien recuerda incluso el nombre de los primeros cracks. “Los primeros ganadores fueron Alejandro Mayor y Marisol Casado". En aquel momento la mayoría de los triatletas eran corredores, aunque también los había procedentes de otros deportes, como montañismo, waterpolo, rugby, natación, esquí...”. Esta última era precisamente la pasión de Quesada: "Yo era esquiador de fondo y encontré en el triatlón la forma de competir en verano. Para mí era bastante duro entrenar muchos meses sin tener oportunidad de competir hasta el invierno. La aparición del triatlón me dio esa oportunidad”. Este bello y moderno deporte enamoró a nuevos practicantes como él, que se asociaron para crear una Comisión Nacional de Triatlón, oficialmente reconocida por el CSD a finales de 1989. Desde entonces, el triatlón crece sin parar y no es fácil adivinar su techo. Web de la FETRI |










