En esta prueba hemos analizado concienzudamente uno de los acoples para triatlón más exclusivos y con mejores acabados del mercado.
Adaptación. Esta es la palabra con la que mejor se puede definir el acople integrado Oval A921 Jetstream. Todas y cada una de las piezas que forman el conjunto pueden ser sustituidas por otra que se adapte mejor a nuestra anatomía. Todo con un único objetivo: ir mas rápido en el sector de ciclismo de un triatlón. Eso lo conseguimos combinando todas las piezas del acople hasta obtener la aerodinámica, la comodidad, el control y la potencia que necesitamos. Hasta hace poco, los manillares-acoples integrados de triatlon, ya casi todos en carbono, como no, estaban hechos de una sola pieza (a lo sumo con las barras móviles). Éstos eran muy bonitos pero siempre encontrabas algún “pero”. Quien no lo necesitaba más largo, lo necesitaba más alto, o más ligero, o con una potencia más corta, o más larga… Los chicos de Oval han conseguido solucionar todos esos inconvenientes y han creado un producto versátil, rígido, muy útil, aero, y sobretodo precioso.
Vayamos por partes
Vamos a desmontar el conjunto y analizar cada una de sus partes:
La base-bar, la barra base que podríamos llamar el “manillar de cabra” es lo que mas nos impactó visualmente desde el primer momento. Totalmente en carbono, y con la característica ranura aerodinámica central Jetstream, que deja pasar el aire frontalmente, y teniendo en cuenta que es lo primero que se encuentra el aire cuando pedaleamos, es importante la aerodinámica en esta pieza.
El agarre de las manos esta prácticamente al nivel de la potencia, quizá baja uno o dos grados, con lo cual, conservamos intacta nuestra espalda si hemos de cogernos de ahí. Además, han incluido un pequeño saliente que evita que las manos se nos escapen por delante, buena idea. Yo le puse un poco de cinta de manillar tipo “simil carbon”, pero sólo para evitar provocar rascadas, pero no es en absoluto necesario.
Importante por estética y funcionalidad, lleva integrada la palanca de freno, consiguiendo una estética muy uniforme y reduciendo el peso a mas de la mitad. El único inconveniente de esas palancas integradas es que son solo eso, unas palancas, sin muelle de retroceso (como llevan la mayoría de las palancas de triatlón) por lo que si el muelle de retorno de los frenos no es muy potente (por ejemplo los Zero Gravity) el tacto se vuelve blando y desagradable. Con los frenos Dura-Ace y Campagnolo, ningún problema.
Las fundas de los cables de freno van guiadas internamente, y muy bien guiadas. Es sencillísimo instalarlas. En otros sistemas, a veces es fácil meter la funda por el orificio de entrada, pero complicadísimo hacerla salir por el orificio adecuado.
Los apoyabrazos a simple vista podrían parecer pequeños, y más si los comparamos con los de otras marcas como Profile, Hed… pero durante las cuatro semanas y un triatlón de larga distancia (Lisboa ½ Ironman) que ha durado esta prueba, me han demostrado que tienen un tamaño correcto. En ningún momento me he sentido incómodo por el tamaño de los apoyabrazos. Quizás esa comodidad debamos atribuirla a la gran calidad de las almohadillas: son súper cómodas y están disponibles en tres espesores. Los apoyabrazos están disponibles en carbono y en aluminio y permiten una gran regulación anterior/posterior, lateral y angular. ¿Se puede pedir más?
Las barras con las que he realizado el 90% del test son unas de los cuatro modelos disponibles, las “single bend” . En mi opinión, las mejores y más ergonómicas. La oferta que ofrece Oval es esta: Single bend: Un solo giro hacia arriba: perfectas. Double bend: Dos giros hacia arriba: demasiado altas. S-bends: Un doble giro quedando planas: muy aero pero no muy cómodas. Straight: rectas: super aero, pero incomodas.
Las barras rectas o semi (s-bends) las popularizó Jan Ulrich hace unos años y muchos fabricantes las han incluido en su catálogo. Quizás para contrarreloj corto y donde una diferencia de milésimas es importante, pueden ser interesantes, pero en mi opinión, son mas incomodas que las single bend y en triatlon de larga distancia, la comodidad es un factor muy a tener en cuenta. Las fundas de los cables de cambio van guiadas por dentro del tubo.
Este manillar integrado debe ser usado junto con la potencia Oval, ya que la tapa de la misma forma parte del conjunto. Es un sistema por el cual los tornillos de la potencia van colocados en el lado opuesto al habitual . Ellos lo llaman RBT (Reverese Bolt Technology) y tiene como mayor ventaja que es mucho más difícil dañar el manillar sobre el que se atornillan.
Para acabar, merece la pena mencionar que Michellie Jones, ganadora de Hawai 2006 y Torbjorn Sindballe (uno de los mejores ciclistas en el Ironman) son usuarios habituales de estos acoples Oval.
Lo mejor
Ajustabilidad, completísimo y que ofrece una gran cantidad de combinaciones de adaptación y, por supuesto, la estética.
A mejorar
Demasiado perfectos para ser baratos.
FICHA TÉCNICA Peso comprobado: 850 gr (incluyendo palancas de freno, sin potencia) Anchura: 40 cm Diámetro: 26.0mm Precio: 1.000€