Acabada la Vuelta a España, las grandes citas del calendario internacional prácticamente tocan a su fin. Se marcha una temporada más, pero todavía quedan dos puntos importantes que constituyen el objetivo principal de un buen número de corredores: el Mundial y Lombardía. Una vez acaban estas dos pruebas, el resto de carreras hasta que el año ciclista eche el cierre no dejan de ser pruebas menores.

Este año, el Mundial se hará rogar un poco: hasta el 16 de octubre. Y es que el hecho de que la sede sea el desértico país de Qatar ha obligado a situarlo un poco más atrás en el calendario para evitar los rigores climáticos de la zona. Así que, por una vez, Lombardía estará situada antes de la cita mundialista donde Peter Sagan tratará de revalidar el arcoíris de Richmond. En cualquier caso, la ‘Clásica de las hojas muertas’ no será esta vez la última gran cita de la temporada.

En un Eneco Tour que también se ha ido un mes hacia atrás para disputarse en la semana post Vuelta a España, muchos de los principales sprinters del pelotón están ya haciendo algo de rodaje para la gran cita, a un mes vista. Y entre ellos ha surgido alguien que no se esperaban: Dylan Groenewegen. Un neerlandés de 23 años que cumple su primera campaña en el World Tour y está maravillando a muchos en el mundillo ciclista.

Irrupción en la elite

La trayectoria de Groenewegen es la que podría enmarcarse en los patrones clásicos de cualquier ciclista europeo. Empezando en un continental con bastante tradición como De Rijke a la temprana edad de 19 años. Tras varias temporadas en el conjunto por excelencia de esta tercera división en su país, dio un salto de categoría fichando por Roompot el año pasado. A los 22, pues, estaba corriendo en un profesional continental.

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Y después de amoldarse durante todo el año a la nueva categoría e ir progresando a medida que pasaban los meses, el sprinter acababa por ganar su primera carrera en agosto: era la Arnhem-Venendaal Classic (1.1.). Lograría una segunda victoria y le iba a llegar la gran oportunidad. Subir al WT de la mano de Lotto NL-Jumbo. O sea, pasar por las tres divisiones del ciclismo profesional sin salir de equipos de su propio país. Algo que antiguamente podía ser relativamente normal también aquí en España pero hace tiempo que ya no ocurre por la falta de equipos que afecta al país.

Su irrupción no ha podido ser mejor: 10 victorias en todo el año, en pruebas muy diferentes y repartidas a lo largo de toda la temporada. Empezó derrotando a Bouhanni en la Volta a la Comunitat Valenciana y mucha gente anotó entonces su nombre. Después sumó otra en los Tres Días de West-Vlaanderen. De la decena, destaca el Campeonato de los Países Bajos en ruta tras el cual acudió a un Tour de Francia que se le hizo bola. Algo, por otra parte, normal al tratarse de un ciclista de apenas 23 años. Queda claro, eso sí, que no hablamos de un cualquiera sino del vencedor del Tour de Flandes sub23 hace unas temporadas.

“En siete meses”

Ahora Dylan se estrena en el World Tour con esta victoria en el Eneco. Además, en la primera etapa, que son los triunfos que quitan presiones y desatan lo mejor de un ciclista. Esta vez el Top10 es difícilmente igualable: Bouhanni, Sagan, Boasson Hagen, Kristoff, Démare, Nizzolo, Guardini, Kittel o Ewan estaban allí y no pudieron con él. Por tanto, ya hay que hacerse la idea de que Groenewegen va muy en serio.

“Hemos trabajado todo este tren de velocidad en sólo siete meses. Pero ahora ganamos contra los velocistas más fuertes. Yo estuve a rueda de Robert Wagner y me quitó el viento perfectamente. Cuando salió Nizzolo vi que tenía que coger su rueda y tendría un sprint claro”, dijo sobre su victoria. Si uno mira la nómina de favoritos, nadie cuenta con los Países Bajos para ganar el Mundial de Qatar. Cuidado los demás, no vaya a aparecer el misil de 1,77 metros y 70 kilos -una fisionomía que no corresponde al sprinter puro- y les eche la fiesta por alto.