A finales del pasado año, una noticia relacionada con la seguridad vial causó sorpresa e indignación entre el colectivo ciclista y víctimas de accidentes de tráfico.

Amparado en la reforma del Código Legal aprobada en julio de 2015, un juez no apreciaba delito en el atropello de un ciclista (Óscar) con causa de muerte. Esta apreciación suponía que el suceso quedaba calificado como una mera falta, ya que no se suponían agravantes de imprudencia o dolo. Esto fue posible por la entrada en vigor del nuevo Código Penal a mediados del pasado año. La reforma derogaba los llamados “juicios de faltas” de la justicia Penal. Ahora las faltas no se consideran delito y se quedan al amparo del ámbito Civil. La cuestión se juzgará como un mero conflicto entre particulares, o entre un particular y una aseguradora probablemente. No habrá en todo caso pena de cárcel para quien atropelló mortalmente al ciclista

De lo Penal a lo Civil

Que un caso pase de la Justicia Penal a la Civil implica sobre todo que el afectado pierde los servicios judiciales que ofrece el Estado: intervención de la fiscalía, abogado de oficio, peritos, forenses, atestados policiales, suspensión de los costes judiciales… En resumen, al eliminar los juicios de faltas, se deja la denuncia en manos de las posibilidades e interés de la víctima de litigar por una indemnización incluso en caso de muerte. Para el abogado y portavoz oficioso del colectivo ciclista ante la administración, Alfonso Triviño, esta reforma supone “dejar a la mayoría de afectados por atropellos sin amparo del Estado, ya que el Estado no interviene, no te dejarán ver ni el atestado policial del accidente”.

El abogado considera que con esta reforma el conductor que causa un atropello debe cometer una imprudencia grave o muy grave para que se considere delito: hablar por el móvil, conducir bebido o en actitud temeraria. En el resto de accidentes, la mayoría, “pasan ahora a la justicia Civil y ni siquiera podrán tener acceso al atestado policial”.
Triviño considera que en un proceso Civil son las aseguradoras las que tienen todas las de ganar. Primero porque un particular, a no ser que cuente con un seguro propio que le respalde, tiene que tomar la iniciativa: denunciar y correr con los costes judiciales a la espera de ganar el juicio. “Lo normal –según nos explica el letrado– es que en casos no muy graves, que suelen ser la mayoría, es que el perjudicado acabe aceptando la indemnización que le ofrecen las aseguradoras”. Alfonso Triviño destaca especialmente esta falta de igualdad a la hora de litigar entre las aseguradoras y los particulares y advierte al colectivo ciclista de que “los seguros que se ofrecen con las licencias de ciclismo básicamente cubren la Responsabilidad Civil, pero no incluyen asistencia jurídica ni otros servicios, con lo cual no nos servirían para poder litigar en caso de sufrir un accidente”.

En cuanto al deber de socorro, para Triviño también hay un desajuste en la ley, ya que “para que un juez considere que este agravante se tienen que dar unas circunstancias muy concretas, en las que el accidente ocurra en un páramo; si ocurre en una zona con alguna persona alrededor ya no se aplica lo del deber de socorro”. Además, si se considera que la víctima muere en el acto, los jueces pueden interpretar que no se le puede aplicar deber de socorro, aunque el conductor se dé a la fuga. En una reciente sentencia de un Tribunal se puede leer: “El fallecimiento súbito e instantáneo de la víctima de un accidente de tráfico, en el que es imposible cualquier tipo de ayuda, no entra dentro del tipo penal de la omisión del deber de socorro aunque el infractor se dé a la fuga”.

Una reforma en contra de la mayoría de víctimas

Para ahondar más en las consecuencias de esta reforma del Código Penal también hemos hablado con el presidente de la Asociación Día (Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes), Francisco Canes. Para Canes, esta reforma supone una clara concesión del legislador a las aseguradoras de accidentes. “Por una lado –explica Canes– se ha querido vaciar los juzgados de lo Penal, que están saturados, y también ahorrar costes judiciales al Estado, ya que la víctima no tendrá la colaboración de las instituciones cuando quiera denunciar”.

Para el responsable de las Asociación Día, esta reforma deja en una posición muy débil a la mayoría de víctimas de accidentes de tráfico, aquellos que aunque no han sido gravemente lesionados, merecen una indemnización: “¿Quién puede permitirse litigar con una aseguradora por dos o tres mil euros? Esos casos son los que debilitan la situación de las víctimas, especialmente”. Además, Canes señala que la reforma va acompañada de una reforma en el baremo de indemnizaciones que ha incrementado las cantidades más altas, pero en cambio ha rebajado las bajas. “La mayoría de los accidentes causan daños menores, pero que merecen una indemnización, sin embargo éstas, que suponen el mayor porcentaje sobre el total, se han rebajado en la última actualización por parte del Gobierno”, dice Canes.

El responsable de la Asociación Día no cree que esta reforma del Código Penal se pueda revertir, al menos en un plazo corto: “Quizás, la aplicación del nuevo código, a base de jurisprudencia, se pueda corregir en parte los efectos negativos que tiene para las víctimas”. Francisco Canes aprovecha este especio para recordar que, ante tal panorama, es necesario que los ciclistas dispongan de un seguro propio que les cubra en caso de accidentes, más allá de las mera Responsabilidad Civil. “Cada vez hay más bicicletas, tanto en carreteras como en la ciudad, y eso es bueno –señala Canes–, pero es importante que estén protegidos en caso de sufrir o causar un accidente”.

#porunaleyjusta
La viuda de Óscar, el ciclista atropellado mortalmente que comentábamos al inicio de este texto, se llama Anna González. Ella ha sido quien ha dado a conocer el caso de su marido a los medios y también quien ha puesto en marcha una recogida de firmas en Change.org para solicitar un cambio del Código Penal. La campaña, tanto en esta plataforma, como en otras redes sociales se etiqueta bajo el lema #porunaleyjusta