Toda la exuberancia que tuvo el sábado la Vuelta a Castilla y León se tornó ayer en aseo. Los héroes no pueden acometer gestas todos los días y ayer los rostros del pelotón en la salida de Zamora dibujaban ojos cansados y sonrisas sin intensidad que dejaban claro que sí, que habría batalla, pero la justa. Además, la jornada planteaba antes de las montañas finales unos 130 kilómetros propicios para el letargo por carreteras castellanas rectas, atravesando pueblos mínimos con la modorra propia de un domingo por la mañana. La escapada surgió con relativa facilidad y sólo estuvo animada por Marcos Jurado, que demarró del pelotón cuando ya estaba hecha y remó una veintena de kilómetros en solitario para alcanzarla.

Sopor y cansancio indisimulado hasta el Padornelo. En él Murias puso una marcha con Haritz Orbe, uno que viene de un año aciago y un invierno complicado para ha retomado la competición con buenas prestaciones, buscando atrapar la escapada y dar así la alternativa a su compañero Gari Bravo de sumar los puntos para la Montaña que los jueces le negaron en Torre porque “si se neutraliza la carrera, se neutraliza para todo”. Remató a los aventureros Marc Soler, neoprofesional que asombra a los miembros de Movistar Team por su motor sobre la bicicleta y su inocencia fuera de ella, y Gari pudo esprintar a placer para ganarse el ansiado y merecido derecho a subir al podio final.

Al pie de la subida definitiva al parque eólico de Lubián, unos 7 kilómetros de porcentaje sostenido y firme descarnado, inició la carrera por la clasificación general. Se batieron los dos equipos con superioridad en número y talento, Movistar Team y Europcar. Primero, un salto del ‘verde’ Romain Sicard; después, la respuesta del ‘azul’ Igor Antón, que se alternó con su coequipier Beñat Intxausti para soltar un hachazo sobre otro destinados a talar la resistencia de Pierre Rolland, escalador francés con envergadura de árbol que vio los órdagos de los telefónicos y después lanzó el suyo para ganarles la mano. “Dejé hacer a Movistar y luego hice yo lo mío”, resumió el galo.

Igor Antón (Movistar) en meta

Igor Antón (Movistar) en meta

“Imposible estar contentos siendo segundo y tercero”, admitía circunspecto el director de Movistar Team, Txente García Acosta. “Pero, en un duelo cuerpo a cuerpo, si el rival es mejor hay poco que hacer”. Y trataba de sacar una lectura positiva: “De cara al Giro, a Beñat e Igor les vendrá bien haberse visto competitivos hoy”.

En la acera de enfrente, con una sonrisa amplia, el director de Europcar, Lylien Lebreton, observaba con orgullo cómo su pupilo recibía los honores correspondientes en la ceremonia de podio. “Me encanta venir a esta carrera”, decía, “porque es una excelente preparación para las Ardenas. Lo era cuando yo corría, lo fue en los últimos años cuando dirigía a Sojasun, y lo va a ser esta vez”, afirmaba. “Nosotros hemos traído a todo el bloque de Flecha y Lieja. Sólo hemos dejado fuera a Cyril Gautier por enfermedad y a Thomas Voeckler por la Copa de Francia”. De paso se llevaron sendas victorias parciales y absolutas que, en el caso de Rolland, eran las primeras que anotaba desde el Circuito de La Sarthe 2013 en un palmarés en el cual brillan su 4º puesto en el pasado Giro y su victoria en Alpe d’Huez durante el Tour 2011.