El portador del maillot verde en el Tour de Francia, Mark Cavendish, le dedicó unas fuertes palabras al cámara de televisión que lo grabó aprovechando el rebufo de uno de los coches de servicio neutro para volver al pelotón. ¿Sufrió Cav una caída, un pinchazo o algún otro problema mecánico?

No, mucho más sencillo. El sprinter de la isla de Man, acompañado por un compañero del Dimension Data, había parado para orinar, pero no se tomó muy bien la atención que le dedicó el operario; y así se lo hizo saber. Cavendish es un corredor temperamental y se descolgó un poco del lado de su compañero para dirigirse con vehemencia al cámara repitiendo: “¡Eché una meada! ¡Eché una meada!”.