Ahí va otro ejemplo de conductor agresivo que tras adelantar indevidamente a un ciclista pierde los papeles… y los dientes. El conductor del vehículo en cuestión parece que no se tomó nada bien que el ciclista afectado le siguiese para advertirle de lo sucedido mientras lo grababa. Una situación que acabó por desesperar al conductor del coche que acabó bajando del vehículo con la intención de agredir al ciclista protagonista del vídeo. ¿El resultado? Mejor verlo que contarlo.