Orbea celebra su 175 aniversario, y para conmemorar su larga historia, que se extiende a lo largo de tres siglos diferentes, lanza una serie de vídeos repasando los aspectos más relevantes de su historia. Este es el segundo episodio de la serie: Aire, que sigue al episodio Fuego, sobre la importancia de la competición para la firma a lo largo de los años.

Aire hace referencia al aliento vital de la marca durante todos estos años, sus trabajadores. Tras su nacimiento como fábrica de armas y la posterior reconversión a la fabricación de bicicletas, el sistema de producción de Orbea comenzó a quedar obsoleto. Fue en ese momento cuando los trabajadores, para evitar el cierre, se quedaron con la propiedad de la empresa a través de una cooperativa.

Desde entonces, “muchos de los hijos de los primeros socios han seguido tomando el relevo de los suyos dentro de la cooperativa”, que ha recorrido un largo camino hasta la actualidad, de ser una empresa familiar y cercana, a internacionalizarse y tener presencia en competición (llegando a conquistar dos oros olímpicos en Pekín 2008).

La absorción de Zeus, la apuesta al inicio del siglo XXI por el carbono sobre el acero y aluminio, y la creación de eventos como la Pax Avant o la Gran Fondo Vitoria-Gasteiz han hecho seguir creciendo a la marca de Mallabia, cuya historia seguirá muy ligada a la de sus trabajadores: el aire que da vida a Orbea.