Samuel Mugisha siempre soñó con el ciclismo profesional como una manera de mantener a su familia. Después de haberse ganado un cotizado puesto en el equipo de Ruanda, su sueño parece ser más real que nunca. En un país que aún conserva las cicatrices del genocidio étnico, Samuel Mugisha descubrió que el ciclismo puede ser una vía de futuro para su país.

Descubre otra cara del ciclismo en un lugar en el que dar pedales es mucho más que eso: